La senadora nacional por Neuquén, Lucila Crexell quedó en el medio de la tormenta, luego de confirmarse su designación como embajadora de la UNESCO. En declaraciones a medios nacionales, negó que tenga relación con su voto positivo a la ley Bases y aseguró que por el momento no se va a ningún lado.

Crexell explicó que su designación comenzó a gestarse en el 2023, cuando trabajaba en la candidatura de Patricia Bullrich, pero se frenó luego de perder las elecciones. “Nos quedamos sin la posibilidad de hacer ese cambio en las gestiones. En abril se retomó esa posibilidad y me ofrecen un lugar en la UNESCO”, aclaró.

“Hubo una oferta y una aceptación, pero no tiene nada que ver con la negociación de la Ley Bases que se dejó en una primera instancia a los gobernadores que negociaran con el Ejecutivo”, aseguró la legisladora neuquina.

Tras aclarar la negociación, confirmó que acordó con el gobernador de Neuquén, Rolando Figueroa, acompañar el proyecto del Ejecutivo nacional. “Es una cuestión que acordé con el gobernador y desde un primer momento sabíamos que íbamos a acompañar en general. En particular teníamos algunas disidencias que se fueron trabajando. Todavía estamos intentando que se retire Aerolíneas Argentinas de las empresas privatizables, por eso se firmó un dictamen de disidencia parcial para dejar las negociaciones abiertas hasta último momento”, manifestó.

En cuanto a su postura de acompañar la Ley Bases, Crexell aseguró que en las últimas horas se ha intentado amedrentarla. “Tuve varias… no podría llamarlas amenazas. Tuve llamados, me dijeron que me iban a llover denuncias penales, que soy indigna, que vendo la patria. Ahora me están atormentando en mi WhatsApp. Me dijeron que era una traidora a la patria, que me iba como una rata a parís”, relató.

En caso de confirmarse la designación de Crexell en la UNESCO, el actual diputado provincial sería su reemplazante. “Tengo un acuerdo con Pablo Cervi que es mi suplente, fuimos juntos en la lista de senadores”, indicó.

Buenos Aires, 11 de junio de 2024.