La Autoridad Interjurisdiccional de las Cuencas extendió el estado de emergencia hídrica para la cuenca de los ríos Neuquén, Limay y Negro. La medida limita la operación de los embalses. El objetivo es garantizar la provisión de agua a las zonas más afectadas, ante una situación cada vez más compleja.

En La Carretera, el representante de la provincia de Río Negro en la AIC Fernando Curetti, dijo que “las consecuencias de estos cambios ya se están viviendo, donde la situación es realmente compleja con caudales muy bajos”. Sin embargo, destacó que “en la zona del valle esta situación se puede mitigar”.

En este sentido, explicó que “esta medida se toma porque no se ve a corto plazo un cambio de esta situación, se trata de una medida táctica, donde la AIC define los caudales a erogar independientemente de lo que el despacho eléctrico demande”. Y agregó que “en esta situación el espacio eléctrico no puede plantear los metros cúbicos necesarios sin tener en cuenta el acuerdo”.

El funcionario, dijo que “en estos momentos estamos con este nivel de caudal porque tenemos que atender las demandas del sistema de riego y del consumo de agua potable, que son la prioridad”. Y remarcó que “lo que vamos a necesitar es preservar el agua para los consumos futuros, por eso ya estamos pensando en la próxima temporada de riego, por eso esta medida apunta a tener una mayor reserva de agua”.

Por otro lado, sobre el futuro climático explicó que “hay pronósticos meteorológicos que preveían la finalización de este período seco, pero esa situación ahora cambió y ahora se empieza a vislumbrar como que puede haber una prolongación de este fenómeno”. De todas maneras, mencionó que “aún es muy prematuro tener un diagnóstico sobre la continuidad de la sequía”.