La Cámara de Diputados convirtió en ley el proyecto que asegura el acceso de los pacientes a las prestaciones integrales sobre cuidados paliativos en los ámbitos público, privado y de la seguridad social, y el acompañamiento a sus familias. La ley establece la formación, intervención farmacológica y no farmacológica y un enfoque multidisciplinario e integral. La atención a la persona deberá contemplar sus necesidades físicas, psíquicas, sociales y espirituales. Sobre la sanción de la ley, escuchamos la opinión de María Cristina González, voluntaria de la Fundación Solatium Patagonia de Cipolletti.

González aseguró que “estamos realmente felices, no sorprendidos, pero si muy halagados. Es un proyecto que viene hace tiempo dado vueltas. Nuestra tarea en la fundación se inició hace 15 años, acá en la zona. Los cuidados paliativos son un derecho, no un privilegio. Cuando la medicina ya no puede curar, estamos nosotros, con los cuidados paliativos, acompañando al paciente y a la familia. Acompañando hasta el último suspiro de vida”.

La voluntaria trabaja hace 10 años en la entidad. Era docente y cuando se jubiló entendió que necesitaba ocupar su tiempo en hacer algo por el otro. María Cristina aseguró que “recibimos mucho más de lo que damos. Yo siento felicidad al hacerlo”. Agregó que la fundación “no solo acompaña al paciente, que es primordial, sino a la familia. La familia es la que necesita contención psicológica, atención física, social y espiritual”. En Solatium Patagonia trabajan unas 30 personas entre médicos especializados en cuidados paliativos, voluntarios, asistentes sociales, nutricionista y psicólogos.

Hace pocas semanas, la entidad puso en funcionamiento el Hospice Casa Betania. González explicó que “es el lugar donde los pacientes que están solos, sin familiares, van a habitar la casa como si fuera su hogar. No los llamamos pacientes, los llamamos huéspedes. La construcción llevó mucho tiempo, pero tenemos que agradecer a la gente de la región, al municipio de Cipolletti, a las empresas y comercios. Nos solventamos con los aportes que recibimos. Tenemos una cuenta bancaria donde cualquier persona puede hacer un único aporte o aportes de manera mensual.  El programa de voluntarios está activo, estamos necesitando que se acerquen personas mayores de 18 años”.

María Cristina convocó a los interesados en formar parte del grupo de voluntarios. Deben comunicarse con Mabel al 299 -4518775 para realizar la preinscripción. Por otra parte, en agosto, comenzará un curso para voluntarios que dura 4 meses. La capacitación será sobre cuidados paliativos. Toda la información está disponible en la página web. El Hospice Casa Betania abrió sus puertas en Lago Fonck y Brasil del barrio Virgen del Valle de Cipolletti.