La justicia neuquina agravó la situación procesal de D.E.M., un director técnico de fútbol infantil acusado de múltiples delitos contra la integridad sexual. Durante una audiencia realizada este lunes, el Ministerio Público Fiscal incorporó nuevos hechos de extrema gravedad a la investigación vigente. El imputado permanece detenido con prisión preventiva desde mediados de marzo tras las primeras denuncias.
La asistente letrada Cecilia Sabatte detalló que los nuevos episodios ocurrieron entre 2025 y los primeros meses de 2026. Según la fiscalía, el entrenador aprovechaba su rol de autoridad y la confianza de los adolescentes para cometer los ilícitos. Los abusos habrían sucedido durante entrenamientos, viajes oficiales del equipo y concentraciones deportivas en la capital provincial.
Entre los cargos añadidos se encuentran exhibiciones obscenas durante los traslados del plantel y contactos físicos indebidos. También se detectó que el acusado difundió imágenes íntimas de un menor de edad sin contar con su consentimiento previo. Estas acciones se complementaban con un constante acoso a través de aplicaciones de mensajería y redes sociales.
La investigación reveló además una red de captación digital mediante la cual el entrenador ofrecía dinero a cambio de material explícito. La fiscalía sostuvo que varios jóvenes cedieron ante estos pedidos y recibieron transferencias bancarias de forma recurrente. “Las conductas se dieron en un contexto de desigualdad y asimetría”, afirmaron desde el Ministerio Público Fiscal durante la presentación de cargos.
El juez de garantías Juan Guaita validó la ampliación de la acusación solicitada por la fiscalía y las querellas intervinientes. Los delitos imputados incluyen exhibiciones obscenas agravadas, grooming y tenencia de material de abuso sexual infantil. El magistrado consideró que las pruebas presentadas hasta el momento son contundentes para sostener la calificación legal propuesta.
En la misma jornada, la Justicia decidió prorrogar la prisión preventiva del entrenador por un periodo de cuatro meses adicionales. El juez argumentó que existe un riesgo real de entorpecimiento, ya que el acusado intentó influir sobre víctimas y testigos. También se valoró el peligro de fuga debido a los recursos económicos con los que cuenta el procesado.
La resolución busca proteger a los adolescentes involucrados y asegurar que el proceso judicial avance sin interferencias externas. El caso ha generado una profunda conmoción en el ámbito deportivo local y en las familias de los clubes afectados. Mientras tanto, los peritos informáticos continúan analizando los dispositivos electrónicos secuestrados para hallar nuevas evidencias digitales.