El municipio de Neuquén presentó un proyecto de ordenanza ante el Concejo Deliberante para prohibir de forma definitiva la actividad de los limpiavidrios. La iniciativa fue comunicada por la jefa de Gabinete, María Pasqualini, junto al ministro de Seguridad provincial, Matías Nicolini. Las autoridades fundamentaron la medida en la necesidad de mejorar la seguridad vial y el orden público en la capital.
Según relevamientos oficiales, existen cerca de 100 personas ejerciendo esta tarea informal en los semáforos de la ciudad. El informe detalla que el 70% de estos individuos provienen de otras provincias del país. Pasqualini destacó que la capital neuquina recibe semanalmente a unas 20 familias que llegan en busca de oportunidades laborales inexistentes.
La funcionaria fue tajante respecto al objetivo primordial que persigue esta nueva normativa local. «La ciudad y la provincia tenemos una decisión tomada. En función de los vecinos, la actividad de limpiavidrios va a estar prohibida», afirmó Pasqualini durante la presentación. También aclaró que la medida se aplicará estrictamente a este rubro, excluyendo a artistas y vendedores.
El plan oficial contempla un abordaje integral para cada situación particular detectada en las calles. Aquellos trabajadores informales que provengan de otras jurisdicciones serán asistidos para concretar la revinculación con sus lugares de origen. Por su parte, quienes presenten consumos problemáticos de sustancias recibirán derivaciones directas hacia programas específicos del Ministerio de Salud.
El ministro Matías Nicolini subrayó que la presencia de personas en las intersecciones genera situaciones de peligro y siniestralidad vial. No obstante, el funcionario buscó llevar tranquilidad sobre el método de aplicación de la norma. “No va a ser una persecución ni una caza de brujas”, aseguró el ministro de Seguridad ante la prensa.
Capacitación y reinserción laboral
El gobierno provincial pondrá a disposición sus recursos para atacar las causas de fondo de esta problemática social. Nicolini explicó que el foco estará puesto en la falta de capacitación y la inserción laboral de los afectados. El objetivo es evitar que la ordenanza sea únicamente un instrumento de expulsión sin ofrecer alternativas reales.
La normativa también apelará a la responsabilidad ciudadana para garantizar el cumplimiento efectivo de la prohibición. Las autoridades solicitaron a los conductores evitar el pago por estos servicios una vez que la ley entre en vigencia. El sistema de cámaras de seguridad urbana se utilizará para monitorear las esquinas y detectar posibles infracciones.
Esta iniciativa recuerda a un intento similar realizado en el año 2011 durante la gestión de Horacio Quiroga. En aquella oportunidad, se buscó organizar a los lavacoches mediante la creación de cooperativas de trabajo. Ahora, el Ejecutivo municipal espera una rápida aprobación legislativa para iniciar los operativos de control en todo el ejido urbano.