Un nuevo conflicto institucional se desató en el ámbito de la obra pública neuquina. La Unión Neuquina de Agentes Viales Provinciales exteriorizó su descontento mediante un duro documento público. El eje del reclamo se centró en la inauguración de la repavimentación de la Ruta Provincial N° 46.
El evento de presentación de la calzada se concretó a mediados del mes de mayo. La actividad oficial estuvo encabezada por el gobernador de la provincia, Rolando Figueroa. Sin embargo, la comitiva gubernamental prescindió de la participación de la cúpula sindical de los operarios camineros.
La conducción gremial, liderada por Carlos Roselli, tildó la omisión como una falta de respeto hacia las bases. El dirigente consideró incomprensible la decisión de dejar afuera a la directora obrera. Desde el sindicato recordaron que representan legalmente a todo el personal de la Dirección Provincial de Vialidad.
Las críticas del gremio recayeron sobre el conductor de la dependencia vial, José Federico Dutsch. Los representantes de los trabajadores le adjudicaron actitudes ligadas a la soberbia y un marcado desprecio institucional. La relación entre la dirección de la empresa estatal y el sindicato quedó resentida tras el episodio.
“Repudiamos el autoritarismo desmedido y la absoluta falta de sensibilidad demostrada por quienes hoy conducen el organismo, evidenciando prácticas alejadas de los valores democráticos que deben regir toda institución pública”, puntualizaron desde el gremio.
Los trabajadores también cuestionaron la brecha existente entre las declaraciones del Ejecutivo y la gestión diaria. Criticaron que el discurso oficial pondere el desarrollo neuquino pero margine a los operarios de los caminos. Según el comunicado, las autoridades muestran escasa aptitud para entablar un canal de diálogo serio.
“Nos entristece que un gobierno que manifiesta apostar al desarrollo, la conectividad y la infraestructura de la provincia tenga como interlocutores a funcionarios con tan escasa capacidad de diálogo”, remarcó el texto oficial.
El sector laboral exige una rectificación de las conductas políticas para garantizar la paz social. El comunicado concluyó con un llamamiento explícito en favor del respeto mutuo y las prácticas democráticas.