La Secretaria de Energía de Río Negro, Andrea Confini, expresó su rechazo hacia los legisladores nacionales de su propia provincia. La polémica se desató tras el respaldo parlamentario al proyecto que busca modificar el régimen de Zona Fría. Según su postura, esta iniciativa legal perjudicará de manera directa la economía de los habitantes de la Patagonia.
Durante una entrevista a AM 740, Confini cuestionó la falta de compromiso de los diputados que acompañaron la propuesta del oficialismo nacional. La dirigente lamentó que se prioricen los acuerdos políticos en el Congreso por sobre las necesidades energéticas de la región. Sus declaraciones reflejan el profundo malestar del gobierno provincial ante las decisiones tomadas en Buenos Aires.
“Nosotros no estamos de acuerdo con lo que votaron los diputados de Río Negro que apoyaron el proyecto”, disparó la funcionaria. En ese mismo sentido, Confini lanzó una dura crítica hacia la comodidad de los legisladores en la Capital Federal. “Parece que se olvidaron que representan a Río Negro y están calentitos en Buenos Aires”, sentenció.
La funcionaria recordó que la provincia sostiene una política social activa mediante el denominado Plan Calor. Este programa estatal se encarga de abastecer con gas envasado a los hogares más vulnerables de la región de la estepa. Asimismo, la gestión local financió la gran obra del gasoducto destinado a la Línea Sur rionegrina.
La principal preocupación oficial radica en el inminente encarecimiento que sufrirán los usuarios de estas localidades aisladas. La funcionaria advirtió que la quita de los subsidios actuales impactará de forma directa en las boletas mensuales. Los vecinos patagónicos pagarán tarifas mucho más elevadas debido al alto costo que representa el transporte del recurso.
Por otra parte, la funcionaria analizó los resultados de la reciente audiencia pública por el gasoducto Tratayén-San Antonio. Confini señaló que el principal requerimiento de la comunidad fue garantizar la prioridad de la mano de obra local. Los ciudadanos comprendieron que se trata de un proyecto estratégico vital para las próximas dos décadas.
La mirada internacional sobre el potencial energético de Argentina se ha transformado positivamente en el último tiempo. Las potencias extranjeras valoran la ausencia de conflictos bélicos y la estabilidad que ofrece el país como proveedor seguro. El mercado global ya no busca transacciones inmediatas, sino contratos de abastecimiento a largo plazo que superen los cinco años.
El cronograma de inversiones avanza firmemente según los plazos técnicos estipulados para el sector del gas natural. Para el próximo mes de julio está prevista la llegada del buque de licuefacción a la costa atlántica. Esta infraestructura clave permitirá consolidar la primera exportación marítima del fluido de cara al año 2027.