La Cooperativa CALF rechazó el último informe difundido por ACIPAN sobre el precio de la luz en la capital neuquina. La prestadora de servicios calificó las conclusiones de la cámara empresarial como parciales y tendenciosas. Según la entidad, el relevamiento ignora factores de fondo esenciales que determinan de manera directa el valor de las tarifas.
La distribuidora eléctrica argumentó que el estudio de ACIPAN incurre en severos errores de interpretación de datos. El documento comercial utilizó estadísticas generales, pero omitió las advertencias metodológicas del propio reporte original. De hecho, desde la cooperativa aclararon que la tarifa de referencia analizada ni siquiera coincide con los valores que se aplican localmente.
Las autoridades de la entidad recordaron que resulta imposible equiparar los costos de distintas regiones de forma lineal. Un análisis serio debe incluir la densidad de la población, la geografía y los marcos regulatorios de cada provincia. La realidad habitacional y climática de la Patagonia es completamente diferente a la que registra el AMBA.
Para sostener su postura, la cooperativa expuso estadísticas oficiales generadas por el Observatorio de Tarifa Eléctrica Argentina. “La cooperativa se ubica hoy dentro del promedio nacional para usuarios residenciales y demandas de gran porte”, indicaron desde el consejo de administración. El informe pertenece a la Universidad Nacional del Sur y al Conicet.
El estudio académico arrojó que CALF ofrece la tarifa más económica del país para los pequeños comercios zonales. Este beneficio rige para los locales que registran consumos menores a los 10.000 kilovatios mensuales. Además, el texto detalla que un cliente residencial de la ciudad destina menos del dos por ciento de sus ingresos al pago del servicio.
En la misma línea, explicaron que analizar solamente el número final de una factura genera visiones equivocadas sobre la realidad. Los materiales e insumos necesarios para mantener las líneas eléctricas de media tensión son notablemente más caros en el sur. Un cable normalizado básico puede costar más del doble en Neuquén que en Capital Federal.
Por último, el comunicado remarca que la estructura de precios está atada al elevado costo de vida regional y a los sueldos locales. Las tarifas eléctricas no se pueden descontextualizar de los indicadores de ingresos de la población patagónica. Los estudios especializados avalan que la accesibilidad del servicio depende siempre de la capacidad real de pago del usuario.