La creciente ola de robos violentos mantiene en alerta a los vecinos de Centenario. En apenas una semana se registraron al menos seis graves delitos en distintas propiedades. Los residentes señalan que las modalidades delictivas incluyen agresiones físicas y uso de armas de fuego. La preocupación generalizada impulsó un reclamo urgente de medidas de prevención en la zona.
Ante la falta de respuestas, los damnificados exigieron mayor patrullaje a la Comisaría 52. Solicitaron de manera formal un encuentro con las cúpulas policiales para coordinar acciones. Sumado a esto, denuncian serios inconvenientes técnicos al intentar comunicarse con las líneas telefónicas de emergencia. Radicar las denuncias presenciales también representa un dolor de cabeza por las excesivas demoras.
Esta conflictiva situación arrastra antecedentes inmediatos en barrios comerciales cercanos, como Bella Vista. Los comerciantes del sector habían advertido sobre robos diarios en las calles Cuba y Honduras. Incluso señalan la ineficacia de un canal digital de comunicación directa con las fuerzas de seguridad. “Los mensajes que mandamos para alertar o pedir ayuda ya no reciben respuesta”, lamentó un comerciante damnificado.
El hecho de mayor gravedad ocurrió recientemente durante la madrugada en el barrio Eluney. Cinco delincuentes armados irrumpieron de forma violenta en una vivienda familiar. Los asaltantes redujeron bajo constantes amenazas a todos los integrantes de la casa. El propietario sufrió una grave herida en su cabeza tras recibir un fuerte culatazo.
Los malvivientes también tomaron del cuello a uno de los hijos para exigir dinero en efectivo. Finalmente, escaparon del lugar utilizando el vehículo de las propias víctimas para la huida. La camioneta robada fue hallada abandonada horas más tarde en la zona periférica de Parcelas. La policía trabaja con registros fílmicos de cámaras de seguridad para intentar localizarlos.
Un mapa delictivo que atemoriza a los barrios
La seguidilla violenta cuenta con otros antecedentes que encendieron todas las alarmas comunitarias. Días atrás, delincuentes asaltaron a una mujer dentro de su casa y la atacaron a sillazos. La víctima logró comunicarse a tiempo con un allegado y evitó un desenlace aún peor. Los vecinos aseguran convivir diariamente con el miedo extremo por sus vidas.