En Neuquén, un nuevo y duro cruce virtual volvió a encender la tensión entre el dirigente sindical Carlos Quintriqueo y el funcionario provincial Leandro López. La disputa escaló rápidamente tras reflotarse un tema geopolítico sensible que involucra a la cooperativa CALF, la empresa tecnológica Huawei y la embajada de Estados Unidos.
El conflicto resurgió cuando López, presidente de ADI-NQN, compartió en sus redes sociales una publicación realizada por el embajador estadounidense Peter Lamelas. El diplomático había advertido previamente sobre presuntos riesgos de seguridad nacional vinculados al equipamiento de firmas de origen chino.
Al replicar dicho mensaje, el funcionario del gobierno neuquino agregó la frase “Mensaje para CALF”. Con esa breve declaración, López volvió a instalar la controversia sobre los proveedores tecnológicos de la entidad eléctrica local.
La respuesta no tardó en llegar por parte de Quintriqueo, quien se desempeña como secretario general de ATE Neuquén y vicepresidente segundo de CALF. El líder gremial lanzó duras acusaciones sobre la administración de López al frente del organismo provincial.
Quintriqueo sostuvo públicamente que el titular de ADI-NQN presenta “serias falencias” presupuestarias que “rayan con la corrupción”. Asimismo, el dirigente gremial afirmó que López cuenta en su gestión con “pagos dudosos” y colaboradores cuestionados.
Acusaciones cruzadas
En el tramo más severo de su descargo, Quintriqueo lanzó una advertencia directa a López. “A los alcahuetes suelen soltarles la mano. Habrá que ver si el embajador lo defiende cuando tenga que rendir cuentas ante la Justicia”, manifestó el sindicalista.
Quintriqueo encuadró el conflicto dentro de una disputa por la soberanía institucional de la entidad. “Defender a CALF es un acto de soberanía. Atacar su autonomía es un acto de un cipayo y vende patria”, sentenció Quintriqueo en sus plataformas digitales.
El trasfondo de la polémica radica en el proyecto de CALF para incorporar tecnología de Huawei en un centro de datos regional. Según denuncias previas, la embajada norteamericana habría ejercido presiones sobre los directivos de la cooperativa para frenar el acuerdo comercial.
Por último, la contienda sumó un ingrediente familiar con la intervención de la diputada provincial Gisselle Stillger, esposa de López. La legisladora cuestionó capacitaciones dictadas por ATE en la cooperativa, profundizando aún más el enfrentamiento entre ambos sectores.