Una ambulancia del sistema de salud de Junín de los Andes estuvo al borde de caer al vacío en el paraje Aucapán. El fuerte temporal desató momentos de máxima tensión tras el colapso del terreno. El vehículo sanitario se dirigía a atender una emergencia cuando el suelo cedió bajo las ruedas. La grieta dejó a la unidad inestable y a pocos segundos de desbarrancar por la ladera.
Bomberos voluntarios acudieron de inmediato para concretar el arriesgado salvamento. En medio de un clima adverso, el equipo logró asegurar la ambulancia y rescatar con vida a sus ocupantes.
Luciana Ortiz Luna, secretaria de Emergencias y Gestión del Riesgo, describió la extrema peligrosidad del suceso. “Realmente cuando uno ve esas imágenes, no quisiera estar arriba de esa ambulancia: en una grieta, con una posibilidad de caída a un barranco, que debe haber sido de segundos”, señaló.
El evento dejó en evidencia la vulnerabilidad de las rutas neuquinas frente a las precipitaciones continuas. La saturación de los suelos convirtió antiguos cauces secos en torrentes destructivos que erosionaron el asfalto y el ripio.
Las autoridades debieron desplegar auxilios en otros puntos del territorio provincial. Entre los hechos registrados destacaron camionetas atascadas cerca de Chos Malal y severos daños en tramos clave del norte.
Rutas cortadas para evitar nuevas tragedias
Ante la escalada de riesgos para automovilistas y rescatistas, el Comité de Emergencias dispuso una medida drástica. Se resolvió cortar totalmente el tránsito nocturno en rutas provinciales y nacionales.
Ortiz Luna justificó la interrupción de la circulación generalizada durante varias horas consecutivas. “Se tuvo que ir a rescatar con el personal de bomberos de Junín y la decisión, que sabemos que no fue agradable para todos, de cortar la circulación en toda nuestra provincia, tanto rutas provinciales y nacionales, porque no se daba abasto”, afirmó.
La funcionaria enfatizó que la restricción buscaba proteger a la población general y a los equipos de auxilio. “Por eso incluso se definió el corte del tránsito, porque realmente se ponía muy peligroso para la gente y para los equipos de rescate”, añadió.
Alerta meteorológico sin tregua en la región
Los caminos comenzaron a reabrirse al amanecer bajo estrictas precauciones de seguridad. Sin embargo, el peligro de desprendimientos y hundimientos de calzada se mantiene en múltiples sectores golpeados por el agua.
El Servicio Meteorológico Nacional mantiene avisos vigentes por tormentas severas asociadas a El Niño. El panorama prevé precipitaciones intensas con alertas en los niveles amarillo y naranja para la zona cordillerana y del este provincial.