El gobernador Rolando Figueroa anunció la declaración de la emergencia meteorológica en la provincia del Neuquén por un período de seis meses. La medida busca responder al fuerte impacto generado por las intensas precipitaciones asociadas al fenómeno de El Niño.
El mandatario provincial explicó que las tormentas descargan volúmenes de agua difíciles de prever. Asimismo, señaló que las recorridas por el territorio permiten evaluar la magnitud de los daños causados por el temporal en las distintas localidades.
“Se están llenando cañadones que hace 70 años que no recibían semejante cantidad de agua, y la infraestructura con la que contamos queda colapsada”, explicó el gobernador. Frente a este panorama, el Ejecutivo provincial constituyó un Comité de emergencia para coordinar la asistencia.
La estrategia oficial combina la atención directa a la población afectada con tareas de prevención vial y urbana. El gobierno provincial proyecta la ejecución de obras pluvioaluvionales clave para mitigar futuros eventos climáticos de magnitud.
Respecto a la crecida del río Neuquén, el mandatario planteó la necesidad de construir una nueva represa de gran envergadura. No obstante, recordó que se trata de un proyecto complejo que requiere un financiamiento elevado y años de ejecución.