La justicia electoral volvió a golpear al Partido Justicialista de Neuquén tras anular la última sesión de su Consejo Provincial. Esta resolución deja a la conducción partidaria en una situación de absoluta incertidumbre mientras el calendario avanza hacia las elecciones de 2027.
Si no logran encauzar el conflicto interno, el peronismo neuquino quedará al borde de una intervención federal. El trasfondo revela una profunda fractura entre el sector ligado a Oscar Parrilli y la actual conducción alineada con el gobierno provincial.
El juez federal subrogante Gustavo Villanueva determinó que lo resuelto en el encuentro virtual del pasado 13 de octubre carece de validez legal. La decisión no respondió a cuestiones políticas, sino al incumplimiento de normativas técnicas estrictas.
La sesión, realizada mediante la plataforma Google Meet, no respetó las exigencias de la Cámara Nacional Electoral para los encuentros a distancia. La falta de presencialidad ha acentuado la imposibilidad de alcanzar acuerdos mínimos entre las facciones.
El fallo judicial remarcó que las grabaciones presentadas por el partido estaban incompletas. Específicamente, no se registró la votación de la presidencia ni la designación de los firmantes del acta correspondiente.
Tampoco quedó asentado el retiro de los consejeros opositores que abandonaron la reunión de forma anticipada. Esta omisión impidió acreditar la legitimidad de las autoridades que finalmente suscribieron el documento oficial.
Fallas técnicas y actas invalidadas
A estas irregularidades se sumó un fallo de audio que dejó sin voz a la moderadora del encuentro durante la primera parte. La apoderada del partido, Mariana Tranamil, admitió que el micrófono quedó deshabilitado por un inconveniente técnico involuntario.
Sin embargo, el magistrado consideró que dicho informe únicamente confirmó las falencias detectadas durante la revisión del material. Asimismo, desestimó que los errores hayan surgido al momento de comprimir los archivos digitalizados.
Para intentar validar lo actuado, once dirigentes presentaron una declaración jurada en la que ratificaron lo acontecido durante la jornada. No obstante, el juzgado rechazó la maniobra al constatar que las firmas digitales habían sido recortadas e insertadas en el archivo.
Creciente tensión por la sucesión
Por su parte, Anahí Valdez impugnó la asamblea al denunciar la alteración del orden del día y la posterior pérdida del quórum legal. La dirigente exigió retornar urgentemente a los encuentros de carácter presencial.
El reclamo de fondo radica en el mecanismo utilizado para definir la sucesión directiva tras la suspensión de José Asaad. Dirigentes opositores señalaron que se evitó el corrimiento de lista que establece la propia Carta Orgánica.
Ante el panorama de acefalía y la inminencia de nuevos comicios, un referente confió a LM Neuquén citando a Juan Domingo Perón: “No es que nosotros seamos tan buenos, sino que los demás son peores”.