Los trabajadores auxiliares de servicio nucleados en ATE reactivarán sus protestas en la EPET 26. La decisión gremial responde al supuesto incumplimiento de los acuerdos pactados previamente con las autoridades del Gobierno provincial. Los empleados reclaman soluciones inmediatas ante las severas deficiencias que presentan las instalaciones del establecimiento.
Las demandas principales de los trabajadores se focalizan en las condiciones actuales del sector de la cocina. El personal denuncia que desenvuelven sus tareas diarias en un espacio laboral totalmente inadecuado. Entre las peticiones fundamentales se exige el recambio del fregadero por uno de dimensiones más amplias.
El sector de maestranza también requiere optimizar de manera urgente el suministro y la presión del agua potable. La falta de caudal dificulta considerablemente las tareas de higiene de la vajilla de la institución. Asimismo, solicitan la provisión de un artefacto de cocción con mayor capacidad calórica para agilizar los procesos.
Los trabajadores explicaron que actualmente tardan demasiado tiempo en elevar la temperatura del agua para las colaciones estudiantiles. Las demoras excesivas superan las dos horas diarias para elaborar el refrigerio de la matrícula. Los delegados consideran que esta realidad resulta insostenible para brindar un servicio adecuado a los jóvenes.
La protesta civil había sido interrumpida semanas atrás por una promesa formal de los funcionarios de la cartera educativa. El Ministerio de Educación se había comprometido a ejecutar reformas estructurales de forma inmediata. No obstante, los representantes sindicales afirmaron que no se evidenciaron progresos reales en el edificio escolar.
La medida de fuerza se implementará a partir de la jornada de este jueves 28 de mayo. La retención de tareas afectará directamente el dictado de clases en todos los turnos del colegio técnico. El personal mantendrá la medida hasta obtener respuestas efectivas por parte de las autoridades competentes.