A partir de este lunes 23 de febrero, el ambicioso proyecto de transformación de la Avenida Mosconi tendrá nuevas restricciones vehiculares. La Municipalidad de Neuquén confirmó que el avance de las máquinas obligará a inhabilitar sectores claves del antiguo trazado de la Ruta 22. Estas tareas forman parte de una modernización integral que busca convertir la vía en un corredor urbano de diez carriles. El cronograma de cortes responde a la necesidad de realizar fresados profundos y demoliciones del material asfáltico deteriorado para preparar la nueva base vial.
Las autoridades locales detallaron que el bloqueo principal afectará el eje central de la calzada en la extensión que une la Avenida Olascoaga con la calle Don Bosco. Además, los cruces transversales en las intersecciones con La Pampa y San Luis quedarán totalmente clausurados para el paso de vehículos. No obstante, las calles colectoras Planas y Lastra funcionarán como vías de escape para mantener la fluidez del tránsito en el sector sur. Los conductores deberán prestar especial atención a la cartelería provisoria y extremar cuidados ante la presencia constante de operarios y equipos pesados.
El desarrollo de la obra se ejecuta actualmente bajo la denominación de Sector 4, abarcando una longitud de 2,2 kilómetros de asfalto. La complejidad de los trabajos requiere un despliegue operativo sin precedentes que incluye grúas, retroexcavadoras y fresadoras de gran porte trabajando en simultáneo.
Al respecto, el secretario de Infraestructura y Planeamiento Urbano, Alejandro Nicola, se mostró optimista sobre el ritmo de la construcción. “En el tramo de las 20 cuadras entre Gatica y Linares, en muy pocos días vamos a tener entre 35 y 40 máquinas operando en simultáneo”, destacó el funcionario municipal.
La ejecución de las tareas está a cargo de una unión transitoria de empresas que coordina frentes de trabajo durante las 24 horas. Para minimizar el impacto en el comercio local, se prioriza el movimiento de camiones de gran tonelaje durante la banda horaria nocturna. Nicola explicó que la estrategia actual implica múltiples acciones coordinadas para no detener el flujo de la inversión pública. “Venimos muy bien, con múltiples tareas en simultáneo, como remoción de escombros, fresado y reciclaje de pavimento asfáltico”, detalló sobre la dinámica diaria en el obrador.
Además de la nueva carpeta vial, el proyecto contempla una mejora sustancial en la infraestructura pluvial de la zona para evitar anegamientos históricos. Las cuadrillas trabajan también en el desmontaje de antiguas torres de iluminación y sistemas de semaforización obsoletos para reemplazarlos por tecnología LED. El municipio mantiene un diálogo permanente con los frentistas para asegurar que los accesos a los locales no se vean interrumpidos de forma permanente. Este corredor no solo será una vía de paso, sino que se integrará estéticamente al paisaje urbano de la capital neuquina.