Una grave situación de bullying en la IV Circunscripción judicial terminó con una niña de 11 años hospitalizada. La menor debió ser ingresada tras presentar cuadros de autolesiones y pensamientos suicidas recurrentes. Ante la gravedad del escenario, la Justicia dictó una medida urgente para proteger la integridad de la estudiante.
La jueza de Familia, Eliana Fortbetil, intervino luego de analizar el profundo deterioro emocional de la víctima. Según el fallo, la niña sufría agresiones verbales y burlas constantes por parte de sus compañeros de clase. Estos ataques, centrados principalmente en su apariencia física, se sostuvieron en el tiempo sin una respuesta institucional efectiva.
El cuadro clínico detectado por los especialistas de salud fue calificado como preocupante y de alto riesgo. Los informes médicos detallaron signos de angustia profunda, retraimiento severo y una alarmante falta de motivación vital. Los profesionales determinaron que la internación era la única alternativa terapéutica para salvaguardar la vida de la paciente.
La resolución judicial pone el foco en la actuación del Ministerio de Educación y de la institución escolar involucrada. La magistrada advirtió que las intervenciones previas del colegio resultaron insuficientes frente a la violencia detectada. Por este motivo, se ordenó un seguimiento estricto de las acciones que se implementarán de ahora en adelante.
La escuela deberá presentar informes detallados sobre sus planes de contingencia y las medidas concretas para mejorar la convivencia. Además, se exigió la participación de equipos técnicos especializados en dinámicas grupales para reconstruir el clima escolar. El objetivo primordial es evitar que este tipo de conductas violentas se repitan entre el alumnado.
La Justicia también dispuso la aplicación de prácticas restaurativas con los estudiantes que participaron de las agresiones. Estas instancias buscan que los responsables visibilicen el daño causado y asuman la responsabilidad de sus actos. Se pretende generar espacios de reparación que permitan sanar el vínculo comunitario dentro del aula.
Finalmente, el fallo busca garantizar que la niña cuente con las herramientas legales y psicológicas necesarias para su recuperación. La intervención integral de los organismos del Estado será monitoreada de cerca por el juzgado interviniente. Se espera que estas medidas sirvan como un precedente para el abordaje temprano del acoso en las escuelas.