Efectivos del Departamento de Delitos Económicos recuperaron gran parte de los elementos adquiridos de manera fraudulenta. La investigación se activó tras una denuncia presentada por un reconocido comercio perjudicado.
Las maniobras ilícitas se concretaron durante el mes de marzo mediante la plataforma web de la firma. Los delincuentes efectuaron entre cinco y seis transacciones por un monto superior a los 9,5 millones de pesos.
Para llevar a cabo el engaño, la banda utilizó datos robados a tres clientes de la firma Tarjeta Naranja. Todas las víctimas del robo de información estaban domiciliadas en la provincia de Córdoba.
Al detectar los consumos no autorizados, los damnificados realizaron el reclamo formal ante la entidad financiera. La firma crediticia desconoció los pagos y debitó los fondos de las cuentas del establecimiento comercial.
Los delincuentes aprovecharon vulnerabilidades en el sistema digital para adquirir productos de alto valor económico. Entre el material sustraído figuraban artículos de grifería de alta gama, mamparas e inodoros.
“Se logró identificar a los receptores de la mercadería tras rastrear las entregas”, detalló el comisario César Juárez. Las tareas de inteligencia permitieron ubicar rápidamente las viviendas donde ocultaban los bienes.
Durante los operativos, los investigadores descubrieron que un inmueble registrado ya poseía una clausura preventiva. Esa propiedad estaba vinculada a una estafa previa bajo la modalidad del cuento del tío por 20.000 dólares.
Los principales sospechosos de la causa se encontraban cumpliendo prisión domiciliaria en otra residencia de la ciudad. Esta situación permitió desplegar el procedimiento de captura de forma previsible y sin imprevistos.