El aumento de la siniestralidad vial en Río Negro genera una fuerte alarma en las organizaciones civiles de la región. Durante el primer tramo de este año, los índices de mortalidad en los caminos provinciales registraron un crecimiento constante.
Las causas de esta problemática exponen tanto el abandono de los caminos en territorio provincial como la falta de responsabilidad individual al volante. Los conductores se enfrentan diariamente a trayectos deteriorados que multiplican las posibilidades de sufrir un incidente grave.
La Fundación Estrellas de Río Negro realiza un constante trabajo de visibilización sobre el peligro latente en los accesos de la provincia. Sus integrantes insisten en la urgencia de adoptar medidas gubernamentales efectivas para revertir la actual tendencia negativa.
Thelma Águila, máxima autoridad de la mencionada entidad, describió el complejo panorama que afecta a la red de caminos rionegrina. En declaraciones periodísticas, la representante sectorial manifestó que “este año ha sido bastante complicado para las rutas de la provincia”.
La referente de la ONG cuantificó el impacto mediante un crudo balance sobre las vidas perdidas. Al analizar la situación actual, Águila confirmó que “tenemos que lamentar muchísima cantidad de víctimas fatales” en el territorio de forma reciente. Asimismo, apuntó contra el déficit de mantenimiento estatal, especialmente en las zonas de mayor circulación vehicular de la región. La presidenta de la institución afirmó que “es lamentable el estado de las rutas provinciales y nacionales” en los corredores locales.
Por otra parte, la organización civil enfatizó que la imprudencia de quienes conducen representa el factor determinante en la mayoría de los choques. Respecto a este punto, Águila aseveró que “el 98% de los siniestros viales se producen por falla humana”.