Un violento temporal de granizo y viento castigó las zonas productivas de Río Negro este lunes por la noche. El fenómeno ocurrió en un momento crítico, justo cuando se desarrolla la plena temporada de cosecha regional. Las autoridades provinciales ya iniciaron operativos de urgencia para evaluar los daños materiales y económicos.
Equipos de las secretarías de Fruticultura y Agricultura recorren las chacras afectadas para dialogar con los productores damnificados. El impacto no se limitó a la fruta de pepita, sino que alcanzó a diversos sectores del agro. La magnitud del evento climático ha generado una profunda preocupación en todo el arco productivo rionegrino.
El ministro de Desarrollo Económico y Productivo, Carlos Banacloy, describió un panorama sombrío tras las primeras recorridas oficiales. “El daño para un productor que viene atravesando años difíciles y que está en plena temporada de cosecha es muy fuerte; realmente es desolador”, afirmó el funcionario con pesar.
La tormenta no solo golpeó los cultivos, sino que también causó destrozos en las redes eléctricas de la región. Según informó la empresa Edersa, hubo caídas de árboles sobre líneas de media tensión en varias localidades. Esto provocó interrupciones del servicio en sectores urbanos y rurales de Chimpay, Beltrán y Lamarque.
Los testimonios de los vecinos reflejan la violencia de la piedra y las ráfagas que azotaron la zona. En Coronel Belisle, los habitantes compararon el tamaño del granizo con objetos cotidianos para ilustrar su peligrosidad. “Las piedras son más grandes que una tapa de una gaseosa”, relataron testigos presenciales durante el pico del temporal.
La diversificación productiva del Valle Medio hizo que el golpe fuera multidimensional en esta oportunidad. Banacloy explicó que el fenómeno “nos pega tanto en fruticultura como en agricultura y horticultura, en cultivos bajo cubierta y en hortaliza pesada”. La provincia busca ahora cuantificar estas pérdidas de manera oficial.
Para acceder a posibles asistencias, el Gobierno solicitó a los afectados completar los trámites correspondientes a la brevedad. Es fundamental que cada productor presente su declaración jurada de daños para agilizar los mecanismos de ayuda estatal. El pronóstico sigue bajo vigilancia tras la alerta amarilla que había emitido el Servicio Meteorológico Nacional.