La Cooperativa CALF sorprendió este domingo al informar de un masivo esquema de fraude vip. Los operativos se centraron en barrios privados de la capital neuquina. Durante las inspecciones, los técnicos identificaron más de 30 propiedades de lujo conectadas de forma ilegal a la red de energía.
Esta situación salió a la luz mediante una serie de auditorías sorpresivas y minuciosas. Los directivos de la entidad calificaron estos procedimientos como «una ofensiva sin precedentes contra el fraude eléctrico». El objetivo principal fue desarticular irregularidades en los sectores con mayor capacidad contributiva de la ciudad, donde el consumo suele ser elevado.
Las maniobras detectadas no eran simples descuidos, sino técnicas sofisticadas de evasión. Según la cooperativa, se encontraron desde medidores adulterados hasta conexiones directas subterráneas. “Estamos ante un escenario de hurto premeditado en usuarios de alto poder adquisitivo”, manifestaron desde CALF.
Consecuencias legales y riesgos técnicos
Uno de los puntos más críticos fue el hallazgo en el barrio “La Zagala”, ubicado sobre la costa del río Limay. En esta zona, se descubrió una conexión que evitaba cualquier registro del consumo real. Muchas de estas viviendas poseen más de 350 metros cuadrados, piscinas climatizadas y sistemas de refrigeración que funcionaban gratis a costa del sistema.
Ante la gravedad de los hechos, CALF procedió al corte inmediato del suministro en las viviendas infractoras. Además de retirar los dispositivos de medición, se aplicarán multas severas y se cobrará el consumo retroactivo. La entidad exigirá la adecuación total de las instalaciones antes de permitir que estos usuarios vuelvan a tener servicio eléctrico.
La cooperativa ya inició conversaciones con el Ministerio Público Fiscal para evaluar denuncias penales por “hurto de energía”. Más allá del perjuicio económico para los asociados, advirtieron que estas prácticas “representan un riesgo a la seguridad pública”. Las conexiones precarias pueden generar incendios o fallas críticas en la red de media tensión.
Finalmente, el organismo remarcó que estas instalaciones clandestinas ponen en peligro tanto a los infractores como a sus vecinos. El fraude no solo afecta las finanzas de la cooperativa, sino que compromete la estabilidad del servicio en toda la región. Las inspecciones continuarán en otros sectores cerrados durante las próximas semanas.