Fuerza Neuquina y Federal realizó un encuentro en la capital provincial para definir su hoja de ruta política. Tras obtener el reconocimiento definitivo de la justicia electoral, el espacio liderado por el dirigente petrolero Marcelo Rucci busca consolidar su presencia en el territorio. La reunión tuvo lugar en el barrio Villa María con una importante convocatoria de militantes y referentes vecinales. El objetivo central fue debatir el presente de la agrupación y planificar su expansión más allá de las zonas hidrocarburíferas tradicionales.
Durante la jornada, Rucci aclaró que su prioridad no radica en ocupar cargos públicos. Enfatizó que el propósito del partido es brindar una participación real a la ciudadanía y renovar las estructuras dirigenciales existentes. “Mi intención no es ser candidato, sino darle participación a la gente y formar nuevos cuadros políticos”, sostuvo el líder petrolero. Con estas palabras, buscó marcar una diferencia respecto a las formas tradicionales de construcción de candidaturas dentro de la provincia.
El espacio intenta diferenciarse de las estructuras políticas convencionales mediante un esquema de toma de decisiones más abierto. Según la visión de sus fundadores, la meta es evitar que un grupo reducido de dirigentes monopolice las postulaciones de manera permanente. Rucci valoró el creciente interés de la población y aseguró que la gente percibe que en este proyecto no hay decisiones tomadas a dedo. Para el dirigente, el partido representa una alternativa fresca que se aleja de lo que denominó como “más de lo mismo” en el escenario local.
La agrupación nació tras la masiva desafiliación de dirigentes del Movimiento Popular Neuquino, encabezada por la cúpula del sindicato petrolero. Actualmente, la estructura partidaria se encuentra en una etapa de asentamiento y organización interna en diversas localidades. Aunque su base más fuerte reside en Rincón de los Sauces y Añelo, el movimiento ya recibe llamados de distintos puntos del interior provincial. La conducción está repartida entre un Consejo Partidario dirigido por Rucci y un Congreso encabezado por Ernesto Inal.
Respecto a las ambiciones personales, el líder sindical descartó cualquier postulación inmediata tanto para él como para su entorno cercano. Destacó que el compromiso asumido con la formación de la nueva fuerza requiere una dedicación que excluye la búsqueda de beneficios individuales. “Este es un lugar de responsabilidad, no de comodidad”, insistió ante los presentes. De esta manera, enfrió las especulaciones sobre posibles nombres propios en las boletas electorales para los próximos comicios legislativos.
Con la mirada puesta en el año 2027, el partido apuesta a una construcción gradual y fundamentada en ideas sólidas. La estrategia consiste en recorrer el extenso territorio neuquino para formar dirigentes que puedan representar los intereses locales con solvencia. Rucci reconoció que esta tarea es desgastante, pero necesaria para enfrentar las barreras que impone el centralismo proveniente de Buenos Aires. El plan de acción prioriza dar pasos firmes y seguros por sobre la urgencia de los calendarios electorales inmediatos.