La politóloga y analista Fiamma Tognoli aseguró que el conflicto entre Estados Unidos, Israel e Irán puede tener impacto regional y económico, pero consideró que no existen condiciones para una guerra mundial, aunque sí para una escalada con consecuencias en el mercado energético.
La información surge de una entrevista realizada en la AM740, donde Tognoli explicó el trasfondo del enfrentamiento. Señaló que desde hace años Estados Unidos intenta impedir que Irán desarrolle armas nucleares y recordó que “habían enriquecido uranio a más del 90%”. En ese contexto, indicó que Israel presionó para pasar de la vía diplomática a acciones militares: “Netanyahu no estaba contento con las conversaciones y tenía miedo de que Estados Unidos cediera ante promesas que no serían cumplidas por parte de Irán”.
Sobre la posibilidad de un conflicto global, fue categórica: “Yo creo que por el momento la guerra va a tener escala regional”. Argumentó que ni Estados Unidos ni Rusia o China muestran interés en ampliar el conflicto. “No hay un interés por parte de Estados Unidos y tampoco hay un interés por parte de Rusia ni por parte de China”, afirmó, y agregó que China prioriza su estrategia económica y Rusia ya está involucrada en Ucrania.
Tognoli advirtió que uno de los puntos críticos es el Estrecho de Ormuz, por donde circula cerca del 20% del crudo mundial. “El bloqueo de esos puertos implica una alza en los precios de todo”, sostuvo. Confirmó que el Brent ya registró subas y explicó que la situación genera demoras logísticas y aumento en los costos de seguros, lo que impacta en el precio internacional del petróleo. En ese escenario, consideró que países productores y alejados del conflicto pueden convertirse en proveedores más seguros.
Finalmente, respecto a un posible ataque directo contra territorio estadounidense, descartó una ofensiva convencional, aunque advirtió sobre otros riesgos. “Irán ya está atacando a Estados Unidos porque está atacando a sus bases militares”, explicó, y añadió que existen riesgos de atentados en infraestructura crítica, aunque no visualiza un ataque terrestre por la distancia. También consideró que Irán tendrá limitaciones para sostener una guerra prolongada y que, tarde o temprano, “van a tener que negociar”.
Buenos Aires, 2 de marzo de 2026.