Un singular reclamo administrativo generó controversia en Junín de los Andes. La dueña de un establecimiento comercial de la localidad acudió formalmente ante los concejales de la localidad para demandar el pago de una millonaria deuda. La denunciante sostiene que la mercadería fue retirada por la anterior gestión municipal y nunca se canceló el saldo correspondiente.
La petición formal ingresó a las mesas de trabajo del Concejo Deliberante a nombre de la titular de la carnicería. Según los remitos y la documentación contable adjuntada al legajo, el suministro impago involucra importantes cantidades de cortes tradicionales, además de aves y embutidos.
El total de los retiros acumulados durante dicho período consolidó una deuda que ronda los veinticinco millones de pesos. Semejante cifra llevó a la comerciante damnificada a exigir una compensación inmediata con cargo a los fondos del erario público local.
El hecho cobró visibilidad en la comunidad y forzó la rápida reacción del actual jefe comunal, Luis Madueño. El funcionario se mostró inflexible en relación con el cuidado y la claridad con la que deben administrarse los recursos de la ciudadanía. Para dar cuenta del inicio de las actuaciones pertinentes, el titular del Ejecutivo fue contundente: “Queremos saber quién se comió los asados”.
En cumplimiento de las órdenes de la intendencia, los contadores del municipio iniciaron un peritaje sobre los expedientes archivados. La auditoría se enfoca en desentrañar las autorizaciones internas de pago y los avales de la gestión previa que estuvo a cargo de Carlos Corazini.
La meta de estas acciones técnico-legales es confrontar los libros contables del negocio con los avales internos extendidos por el área de suministros. La municipalidad busca confirmar si existieron anomalías manifiestas en los procesos regulares de abastecimiento y la posterior asignación de los alimentos.