La Selección argentina comenzó su camino en la Copa del Mundo con una sólida victoria por 3 a 0 frente a Argelia. El combinado nacional sumó sus primeros tres puntos en el certamen gracias a una actuación descollante de su capitán.
El trámite inicial del encuentro mostró pasajes de paridad y fricción en la mitad de la cancha. El conjunto africano logró convertir en los primeros minutos del cotejo, pero la acción fue invalidada correctamente por el árbitro principal.
La paridad se quebró definitivamente cuando el elenco conducido por Lionel Scaloni encontró fluidez en la circulación del balón. El mediocampo albiceleste empezó a dominar los tiempos del juego y a abastecer con precisión a los delanteros.
A los quince minutos de la primera etapa, Rodrigo De Paul asistió de manera magistral a Messi. El capitán recibió en la zona de tres cuartos de cancha, se perfiló rápidamente y colocó un remate fulminante en el ángulo superior.
Durante el complemento, la estrategia argentina se modificó levemente para aprovechar los espacios en la defensa rival. El cuerpo técnico retrasó las líneas unos metros y apostó de forma directa a las réplicas rápidas y punzantes.
La segunda conquista llegó a los 60 minutos tras una gran combinación colectiva por la banda central. Alexis Mac Allister remató con potencia, el arquero dio rebote y el diez empujó la pelota hacia el fondo de la red.
Quince minutos más tarde se produjo la obra de arte que coronó una jornada inolvidable para los espectadores. La Pulga eludió a su marcador en la medialuna del área grande y sacó un disparo raso que selló su primer triplete mundialista.
La máxima figura de la cancha se retiró ovacionada a los ochenta minutos para permitir el ingreso del juvenil Nico Paz. El próximo compromiso de los campeones defensores será ante Austria el lunes venidero en la ciudad de Dallas.