A pocos días de la apertura del periodo legislativo en el Congreso, el primer mandatario Javier Milei resolvió firmar el decreto 137/2025 que designa al juez federal Ariel Lijo y al jurista Manuel García Mansilla como jueces de la Corte Suprema de Justicia de la Nación. Esta decisión llega casi un año después de la postulación, año en el que no se ha logrado el acuerdo del Senado que exige la Constitución Nacional.
En diálogo con AM740, la titular de la cátedra de Derecho Constitucional de la Facultad de Derecho de la Universidad del Comahue, Dra. Laura Marcela Serrano, explicó que “la Constitución Nacional habilita al Poder Ejecutivo a proponer nombres mediante un decreto, y quien tiene que dar el acuerdo es el Senado de la Nación, para que puedan asumir sus funciones. En un contexto de normalidad, sería que no esté en receso el Senado de la Nación, que sería del 1 de marzo al 30 de noviembre.
El trámite normal consiste en que el Presidente envía una comunicación al Senado, se publican los currículos de los candidatos, etc.Luego va a comisión, y si pasa esa instancia, se vota en el Senado para dar consentimiento.
¿Qué sucede ahora? Serrano explica que “esto ya pasó en 2015 con Rosenkratz y Rosatti. Cuando sucede que está en receso el Congreso. Acá hay un argumento del Ejecutivo que no suma. Es que habían pedido sesiones extraordinarias para tratar esta cuestión. Sin embargo la Constitución indica que es en sesiones ordinarias en que hay que tratar el acuerdo legislativo. Faltando tan poquito para la apertura de sesiones, ahí está la picardía política. Si él no hubiera dictado este decreto ahora, hubiera implicado que tenía que esperar los tiempos que disponga el Senado para que le den el acuerdo legislativo, porque una vez empieza a funcionar el Senado, él perdía la facultad de designar en comisión, por ende no los podía poner en funciones en la Corte hasta que el Senado diera el acuerdo”.
Esta designación, si en todo el año no consiguen el acuerdo se caería el 30 de noviembre”.
Consultada sobre la trayectoria e idoneidad de Lijo y García Mansilla, la titular de la cátedra evitó hacer valoraciones políticas, pero sí sostuvo que “académicamente uno a lo que aspira es que los jueces de la Corte Suprema tengan una gran trayectoria, ya sea en experiencia o en la academia, en el estudio. En eso, las dos personas, más allá de lo que uno pueda opinar sobre cómo se desempeñaron o el trabajo particular que hicieron, entiendo que tienen esos antecedentes para llegar a ese lugar. Después sabemos que es un tema político la elección, y en eso no nos vamos a meter”.
Argentina, 26 de febrero de 2025