El Sindicato de Petróleo y Gas Privado de Río Negro, Neuquén logró garantizar la estabilidad laboral de 44 operarios afectados por la relicitación de áreas clave en territorio rionegrino.
La conducción, encabezada por Marcelo Rucci y Ernesto Inal, lideró arduas negociaciones ante el recambio de empresas. Gracias a esta intervención directa, la totalidad del personal afectado mantendrá sus puestos de trabajo en la cuenca.
El primer escenario resuelto exitosamente se localiza en el yacimiento Medianera. Allí, once operarios fueron transferidos formalmente a las firmas Geopetrol Drilling S.A. y LO&AR S.A. respetando plenamente sus condiciones contractuales previas.
La situación más compleja se registró en el bloque Rinconada–Puesto Morales. La firma anterior solicitó la quiebra judicial, dejando inicialmente a 33 operarios en un escenario de extrema vulnerabilidad.
Ante esta emergencia, el gremio activó un canal formal de diálogo junto a los organismos estatales correspondientes. La articulación permitió que las nuevas adjudicatarias recontrataran inmediatamente a todo el plantel que había quedado desvinculado.
Las autoridades del sindicato destacaron la excepcionalidad de este acuerdo institucional en el marco legal actual. Los delegados explicaron que, habitualmente, los procesos de quiebra con síndicos derivan en despidos masivos e indemnizaciones deficientes.
“Esto es muy importante. Cuando hay quiebra quedan todos en la calle, pero acá se logró que mantuvieran los puestos con las mismas condiciones”, expresaron fuentes gremiales. La resolución incluyó el reconocimiento total de categorías y antigüedad.
La gestión contó además con el respaldo técnico y político de Mario Figueroa desde la Secretaría de Energía de Río Negro.