La llegada de los días cálidos motivó a numerosas familias de Neuquén a acercarse a las costas locales. Pese a las altas temperaturas, el municipio recordó que la temporada de balnearios aún no comenzó y prohibió el ingreso al agua.
La advertencia oficial busca prevenir accidentes trágicos en los ríos Limay y Neuquén durante esta etapa previa al verano. Las autoridades enfatizaron que actualmente las zonas costeras no cuentan con la cobertura de seguridad correspondiente.
Francisco Baggio, subsecretario de Medio Ambiente y Protección Ciudadana, remarcó la importancia de acatar la norma. “Que nadie se meta al agua, es muy peligroso”, advirtió el funcionario.
El funcionario explicó que la combinación de un caudal elevado con temperaturas muy bajas vuelve impredecible el comportamiento hídrico. Además, precisó que el cuerpo de guardavidas iniciará sus tareas preventivas recién a partir del 15 de noviembre.
El alerta municipal también se extendió hacia los deportistas que realizan disciplinas náuticas en la región. Las autoridades instaron a los practicantes de kayak y paddle surf a tomar precauciones estrictas antes de navegar.
Baggio remarcó la necesidad de contar con el equipamiento obligatorio y los conocimientos técnicos adecuados. “Con este caudal que tiene el Limay y el Neuquén, la verdad que se vuelve peligroso”, sostuvo el titular de la cartera ambiental.
Las riberas neuquinas se mantienen concurridas hasta altas horas de la noche por la constante afluencia de vecinos. Sin embargo, los visitantes deben limitarse a disfrutar del espacio terrestre sin sumergirse en la corriente.
El operativo oficial de cobertura en las playas comenzará a mediados de noviembre con personal capacitado. Hasta esa fecha, las autoridades reiteran el pedido de máxima responsabilidad a la ciudadanía para evitar tragedias.