El gobernador Rolando Figueroa sentó una firme postura política antes de que el Ejecutivo nacional resolviera retirar el capítulo sobre la Ley de Tierras del debate en el Senado. El mandatario neuquino anticipó su rechazó rotundo a cualquier medida que facilite la venta de recursos estratégicos a capitales internacionales.
La instrucción hacia la senadora nacional Julieta Corroza fue clara y contundente para frenar la iniciativa en el Congreso. El oficialismo provincial decidió no acompañar el proyecto que promovía la Inviolabilidad de la Propiedad Privada en los términos planteados por Nación.
“He instruido a la senadora que manifieste la disconformidad y la decisión de no acompañar la extranjerización de la tierra”, aseveró el jefe del Ejecutivo provincial. El pronunciamiento buscó fijar un límite preciso en la relación institucional con la administración central.
Estrategia provincial y resguardo del territorio
Durante una recorrida de trabajo por la localidad de Varvarco, el mandatario fundamentó la decisión de proteger los recursos locales. La postura neuquina sumó volumen político junto a los reclamos planteados por otros gobernadores provinciales.
“Pensamos que tenemos que ordenar la tierra pero no ponerla a disposición de los extranjeros”, argumentó Figueroa al ratificar el rumbo de su gestión. La falta de consenso derivó en la suspensión del capítulo cuestionado dentro del trámite legislativo.
En forma paralela, el Ejecutivo provincial envió un proyecto propio a la Legislatura para reformar la normativa de Tierras Fiscales. La iniciativa busca restringir la adquisición de inmuebles estatales exclusivamente a ciudadanos o empresas de origen nacional.
La propuesta normatiza que las adjudicaciones con fines turísticos o productivos prioricen a inversores que acrediten un vínculo directo con la provincia. Se prevé que el texto tome estado parlamentario durante las próximas sesiones ordinarias.
Desde el entorno gubernamental señalaron que la medida busca equilibrio institucional sin descuidar el patrimonio neuquino. La estrategia combina firmeza en el escenario nacional con un reordenamiento territorial hacia el interior de la provincia.