Neuquén se prepara para una jornada de profunda movilización este sábado. Al cumplirse un nuevo aniversario del crimen del docente Carlos Fuentealba, diversos sectores sociales y gremiales recordarán su legado. Las actividades principales incluyen una gran marcha central y una tradicional travesía en bicicleta desde las afueras de la capital.
La convocatoria central fue impulsada por el gremio docente ATEN a través de sus canales oficiales de comunicación. La concentración principal tendrá lugar a las 19 en las inmediaciones del Monumento a San Martín. Fany Mansilla, secretaria general, utilizó las redes sociales para convocar a la comunidad y enfatizó la necesidad de “seguir construyendo memoria” de manera colectiva.
En paralelo, ATEN Capital organizó una bicicleteada que partirá desde el paraje Arroyito durante el mediodía. El recorrido contempla diversas escalas técnicas y simbólicas en localidades y puntos clave como Senillosa, China Muerta y Plottier. Los ciclistas también pasarán por el aeropuerto local y la terminal de ómnibus antes de confluir en el acto central del centro neuquino.
Desde la organización informaron que el traslado de los rodados comenzará temprano en la sede de calle Roca. El uso de casco será una condición obligatoria para todos los participantes que decidan sumarse a la pedaleada por la justicia. Esta actividad busca unir el sitio donde ocurrió la represión con el corazón político de la provincia.
El 4 de abril de 2007, durante una huelga en la Ruta 22, más de un centenar de trabajadores de la educación reclamaban mejoras salariales frente a un fuerte operativo policial. La situación derivó en una violenta represión que dispersó a los manifestantes hacia las zonas rurales y estaciones de servicio cercanas.
El asesinato se produjo cuando el efectivo José Darío Poblete disparó una granada de gas lacrimógeno a corta distancia. El proyectil perforó el cristal trasero del Fiat 147 donde viajaba el maestro, impactando directamente en su nuca. Carlos Fuentealba falleció al día siguiente en el hospital regional, convirtiéndose en un símbolo nacional de la lucha docente y los derechos humanos.
Cada año, la comunidad educativa renueva su compromiso para que el paso del tiempo no borre lo sucedido en Arroyito. Las consignas de este aniversario apuntan no solo a recordar al maestro, sino a evitar que la violencia estatal se repita. La jornada cerrará con un acto donde se espera una nutrida concurrencia de familias, estudiantes y organizaciones de toda la región.