La comunidad educativa del CPEM 48 atraviesa horas de profunda conmoción tras un grave hecho de violencia, ocurrido el miércoles (03-06). Un exestudiante se presentó armado en las inmediaciones del establecimiento e intentó dispararle a un alumno que ingresaba a clases. Por fortuna, el proyectil no salió y se evitó una tragedia mayor.
Ante la emergencia, un preceptor de la institución intervino de inmediato para controlar la situación. El trabajador logró reducir al agresor que portaba el arma de fuego hasta la llegada de las autoridades. El episodio expuso la vulnerabilidad a la que están expuestos diariamente tanto los jóvenes como el personal.
A raíz de este preocupante escenario, la docente Juliana Carrizo y el resto del cuerpo educativo alzaron la voz de alerta. Mediante un comunicado público, exigieron medidas de protección urgentes para el corredor escolar de las calles Abraham y Novella. Los manifestantes reclamaron un amparo real para quienes resultaron víctimas directas e indirectas de este traumático evento.
Entre los requerimientos principales, los trabajadores demandan la cobertura obligatoria de la Aseguradora de Riesgos del Trabajo (ART). Asimismo, solicitaron asistencia psicológica urgente para el personal afectado por la crisis. La comunidad considera indispensable sumar asesores pedagógicos y equipos interdisciplinarios para contener a los estudiantes frente a la creciente hostilidad.
Por otra parte, la comunidad educativa advirtió sobre las graves deficiencias estructurales que presenta el edificio. Con la implementación del nuevo diseño curricular, los alumnos deben permanecer muchas más horas dentro de la escuela. Sin embargo, el establecimiento actual carece de espacios aptos para el desarrollo de actividades prolongadas y de comedores adecuados.
Finalmente, los denunciantes alertaron sobre un peligro latente respecto a la seguridad edilicia del colegio. Aseguran que la estructura actual no cuenta con salidas de emergencia habilitadas ni señalizadas. Los docentes concluyeron que no se puede enseñar ni aprender sin las condiciones mínimas de infraestructura y resguardo físico garantizadas.