Alas Argentina de Plottier decidió iniciar acciones legales por presunta estafa contra la empresa constructora Sol Duti. La comisión directiva del club tomó esta drástica determinación tras denunciar un grave incumplimiento en la instalación planificada de su nueva cancha de césped sintético.
La compleja relación comercial se inició formalmente el pasado 1 de octubre de 2024 con la firma del acuerdo entre las partes. La firma seleccionada presentó la propuesta más económica de tres ofertas evaluadas por el club y se comprometió por contrato a ejecutar las tareas iniciales en un plazo de veinte días.
El plan original también contemplaba un periodo adicional de treinta días para la entrega definitiva de la alfombra verde de juego. Para financiar la esperada infraestructura del predio, la entidad neuquina recibió un subsidio estatal de 50 millones de pesos transferido directamente por el gobierno de la provincia.
Hasta el momento, la conducción del club transfirió un total de 35 millones de pesos a las cuentas de la firma contratista. “Le transferimos los fondos, pero el césped nunca apareció”, manifestó con visible preocupación el presidente de la asociación, Matías Ramos, al detallar el estado financiero del conflictivo proyecto deportivo.
Los 15 millones restantes del subsidio provincial permanecen resguardados en la cuenta bancaria de la institución. La comisión directiva resolvió congelar este desembolso final hasta que la constructora cumpla de manera efectiva con la totalidad de los compromisos técnicos asumidos originalmente en el documento firmado.
La constructora cuestionada solo ejecutó algunas tareas menores sobre el terreno de juego, incluyendo un alambrado perimetral y postes de iluminación inapropiados. “Generaron estas pequeñas cositas para que nosotros no hagamos ruido, pero el césped no aparece”, criticó con dureza el dirigente al evaluar el avance real de la obra.
La discusión central del conflicto radica en las especificaciones del material. La firma pretende forzar el aval para un componente diferente, propuesta que Ramos rechazó de manera terminante: “Yo quiero lo mismo que se firmó en el contrato”.
La paralización de los trabajos afecta directamente el entrenamiento diario de decenas de niños que asisten a la institución deportiva. Al estar el suelo cubierto de caliza endurecida, los planteles infantiles debieron trasladar sus prácticas semanales de forma temporal a un predio prestado en el vecino barrio El Chacay.