La Cooperativa CALF dio un paso firme contra el fraude eléctrico en Neuquén. Tras detectar conexiones irregulares en sectores exclusivos, la entidad formalizó una denuncia penal ante el Ministerio Público Fiscal. La acción apunta directamente contra los denominados “enganchados VIP”.
El operativo de auditoría técnica reveló maniobras sofisticadas en urbanizaciones cerradas. Según la Cooperativa, se detectaron conexiones subterráneas y sistemas de bypass diseñados para evitar los medidores. Estas acciones encuadran legalmente en los delitos de hurto y robo, según el Código Penal.
La entidad solicitó al Juez de Garantías órdenes de allanamiento para cinco propiedades de alto valor. El objetivo es inspeccionar el interior de las viviendas y constatar el uso de energía robada. Se busca verificar el funcionamiento de grandes sistemas de climatización y piscinas calefaccionadas.
Desde el equipo jurídico de CALF fueron contundentes sobre la naturaleza del fraude. “No se trata de un error técnico, sino de una voluntad deliberada de eludir el pago del servicio mientras se mantienen consumos intensivos”, señalaron fuentes oficiales de la Cooperativa.
Objetivos de la ofensiva judicial
La justicia busca identificar a los propietarios responsables y documentar los riesgos de seguridad. Las conexiones precarias en estos barrios generan peligros de incendio y fallas críticas en la red general. La Cooperativa se presentó como querellante para asegurar que estas acciones no queden impunes.
La conducción de la entidad reafirmó su postura de equidad ante todos los usuarios. “La energía que unos pocos sustraen la terminan pagando los asociados que cumplen mes a mes. No permitiremos que la exclusividad sea un escudo para la ilegalidad”, sentenciaron.