El Gobierno de Neuquén llevó adelante la demolición de un búnker de drogas ubicado en la calle Bahía Blanca. La medida se ejecutó tras desarticular una organización familiar dedicada a la comercialización de estupefacientes en el corazón de la capital. El gobernador Rolando Figueroa encabezó el operativo y destacó el impacto positivo que estas acciones tienen en la vida cotidiana de los vecinos. Según el mandatario, la recuperación del espacio público es una prioridad absoluta para su gestión en materia de seguridad ciudadana.
La intervención judicial, liderada por la fiscal María Eugenia Titanti, permitió avanzar con celeridad hacia una acusación formal contra los implicados. La investigación determinó que una mujer dirigía la venta de sustancias ilícitas con la colaboración directa de sus dos hijos.
A través de un juicio abreviado, María Vanessa Zamudio y sus hijos, Martín y Brian Mones Ruiz, admitieron su culpabilidad en los delitos imputados. Las pruebas acumuladas durante meses de investigación fueron determinantes para que los acusados renunciaran a la instancia de debate oral.
El gobernador se mostró satisfecho con el despliegue policial y la coordinación con el Ministerio Público Fiscal para lograr estos resultados. “Estoy orgulloso del trabajo de la Policía del Neuquén, combatiendo a quienes les destruyen la vida a nuestros chicos”, manifestó Figueroa durante el procedimiento.
La estructura criminal no solo se dedicaba al tráfico de drogas, sino que también funcionaba como un centro de recepción de artículos robados. Los investigadores secuestraron estupefacientes, armas de fuego, dinero en efectivo y vehículos adquiridos con fondos provenientes de la actividad ilegal.
Respecto a las condenas, Zamudio recibió una pena de cinco años de prisión efectiva debido a su rol de organizadora y su condición de reincidente. Sus hijos fueron condenados a tres años de ejecución condicional, quedando sujetos a estrictas reglas de conducta bajo supervisión judicial.
Figueroa vinculó estos operativos con una mejora general en las estadísticas de seguridad en toda la provincia de Neuquén. “Se modificaron los índices de delicitividad a partir de esta política de narcocriminalidad”, concluyó el mandatario.