La tensión en la EPET N°22 de Centenario alcanzó su punto máximo tras una seguidilla de ataques violentos protagonizados por un grupo de cinco estudiantes. Los padres denunciaron que tres jóvenes y dos chicas agreden sistemáticamente a sus pares a la salida del establecimiento educativo. El hecho más grave dejó a un alumno hospitalizado tras recibir una feroz golpiza.
La violencia no se limitó a los estudiantes, ya que el pasado viernes una madre sufrió el apedreo de su vehículo mientras participaba de una reunión escolar. Según testigos, una de las agresoras practicaría boxeo y tendría antecedentes de ataques similares en otras instituciones locales. “Estamos ante una situación fuera de control donde nuestros hijos corren peligro al salir de clase”, manifestaron los padres autoconvocados con gran preocupación.
Ante la magnitud de los incidentes, la policía de la Comisaría Quinta debió intervenir en tres oportunidades consecutivas para intentar restablecer el orden. Un guardia de seguridad y un profesor lograron frenar un ataque contra una madre, aunque el docente terminó descompensado y fue trasladado al hospital. El clima de hostilidad generó que el personal de preceptoría evalúe dejar sus puestos por temor a represalias físicas.
El equipo directivo de la escuela activó los protocolos correspondientes y elevó los informes al Distrito de Educación VI y al Consejo Provincial de Educación. Sin embargo, la falta de soluciones inmediatas derivó en una medida de fuerza por parte de la institución. “Buscamos respuestas concretas para garantizar un entorno seguro y de respeto para toda nuestra comunidad educativa”, expresaron desde la dirección del establecimiento.
Suspensión de clases
Debido a estos hechos, se resolvió suspender todas las actividades escolares para este lunes 27 de abril. La jornada será utilizada para realizar un trabajo institucional interno que permita abordar la problemática de fondo y diseñar nuevas estrategias de seguridad. La comunidad educativa exige medidas ejemplares para los agresores, quienes ya arrastran denuncias previas por violencia física en otros colegios.
Los padres permanecen en alerta y no descartan realizar nuevas medidas de protesta si no se garantiza la integridad de los alumnos. El temor a nuevas represalias ha paralizado el normal dictado de clases en una de las escuelas técnicas más importantes de la ciudad. Se espera que las autoridades educativas provinciales intervengan de manera urgente para destrabar un conflicto que escaló peligrosamente en las últimas semanas.