La comunidad de Rincón de los Sauces se encuentra en estado de alerta tras la desaparición de Camila Belén Montesino y su pequeño hijo de cuatro meses. La joven de 27 años y el bebé, Carlos Amir Jeremy Araya, fueron vistos por última vez el pasado 1 de mayo. El rastro de ambos se perdió en las inmediaciones de la calle Lago Nonthué, en una zona residencial de la localidad petrolera.
Ante la presencia de un menor de edad involucrado, las autoridades provinciales procedieron a la activación inmediata de la Alerta Nati. Este protocolo de seguridad agiliza la difusión y los recursos de búsqueda en casos que afectan a niños y adolescentes. En la investigación colaboran de forma articulada la Fiscalía Única local y la Comisaría Especial de la Niñez, Adolescencia y Familia número 5.
La denuncia que dio inicio al operativo fue radicada por la expareja de Montesino, quien también es el padre del lactante. El hombre manifestó su preocupación ante la imposibilidad de establecer cualquier tipo de contacto con ellos durante los últimos días. “El padre radicó una denuncia de que perdió contacto con su hijo y tampoco tiene vínculo con la madre”, explicó el comisario Marcelo Campos sobre el origen del caso.
El jefe policial brindó detalles adicionales sobre el contexto de la presentación judicial realizada en la unidad correspondiente. Según las declaraciones oficiales, el denunciante intentó ubicar a la mujer en su vivienda particular sin obtener ningún tipo de respuesta. “Dijo que se acercó al domicilio y no lo atendieron”, indicó Campos respecto a los momentos previos a la intervención de la fuerza provincial.
Actualmente, los investigadores centran sus esfuerzos en reconstruir los movimientos más recientes de la joven madre antes de su desaparición. Una de las hipótesis principales sugiere que Camila podría haberse trasladado hacia la zona norte de la provincia de Neuquén. Esta línea de investigación cobra fuerza debido a que la mujer es oriunda de esa región y podría haber buscado refugio en su ciudad de origen.
Camila es de contextura robusta, mide 1,60 metros y posee cabello castaño claro con ojos oscuros. Por su parte, el bebé, Carlos, es de tez blanca, tiene ojos marrones y cabello rubio corto. Debido a la premura del caso, no se han podido precisar las vestimentas que llevaban al momento de ser vistos por última vez en el vecindario.
La Policía de Neuquén solicita a cualquier ciudadano que posea datos relevantes comunicarse de inmediato con la Comisaría número 5. Se puso a disposición la línea telefónica (299) 4210369 para recibir información que ayude a dar con el paradero de ambos. La colaboración de la población es considerada vital para garantizar la integridad física de la madre y el pequeño desaparecido.