La ciudad de Plottier inició una nueva etapa institucional este jueves por la tarde, luego de la renuncia de Luis Bertolini. Pasadas las 19 horas, Malena Resa prestó juramento como intendente interina en la sala de conferencias del palacio municipal. La ceremonia se desarrolló en un ambiente de marcada tensión política. El exmandatario se alejó del cargo envuelto en una investigación judicial por presunta corrupción.
Inmediatamente después del acto administrativo, la nueva jefa comunal brindó una conferencia de prensa ante los medios locales. Resa fue contundente al describir el escenario que recibe al asumir el máximo cargo ejecutivo del municipio. Aseguró que la localidad atraviesa una crisis estructural derivada de años de desmanejos en la función pública. Según sus palabras, la prioridad inmediata será devolver la institucionalidad a la gestión.
“Es un rol, lugar y situación que no elegimos. No es un momento de festejo. Es un momento de responsabilidad, de respeto, de compromiso, y sobre todas las cosas, de mucho trabajo”, sentenció Resa durante su contacto con los periodistas. La funcionaria remarcó que los hechos de corrupción recientes dañaron profundamente la confianza de los vecinos. En este sentido, evitó cualquier tono de celebración.
La jefa comunal interina realizó un diagnóstico severo sobre el estado actual de las arcas y la organización municipal. Denunció que el desorden y la mala administración marcaron el ritmo de la gestión saliente durante el último periodo. Para revertir esta situación, anunció que se centrará en transparentar cada área del gobierno local. Su objetivo principal es poner nuevamente la estructura estatal al servicio de la comunidad de Plottier.
Respecto a los pasos a seguir, Resa anticipó que no realizará anuncios rimbombantes sin conocer el estado real de las cuentas. Explicó que el primer paso será ejecutar una auditoría exhaustiva para determinar las deudas y compromisos asumidos. “Primero vamos a tener que auditar, conocer el lugar en donde estamos parados y poder ordenar la información”, afirmó. La mandataria pidió paciencia a la ciudadanía para implementar cambios que sean sostenibles.
La relación con el personal municipal también fue un punto central de su discurso inicial. Resa llevó tranquilidad a los operarios y administrativos que cumplen con sus funciones de manera honesta. Sin embargo, advirtió que habrá un control riguroso sobre el uso de los recursos públicos. Aseguró que quienes actúen fuera de los marcos legales deberán responder ante la justicia por sus acciones u omisiones.
“No habrá tolerancia con la corrupción, ni abuso ni uso indebido de los recursos públicos. Cada peso de este municipio es de todos los vecinos”, subrayó con firmeza. La intendente destacó que recuperar la credibilidad requiere hechos concretos y no simples promesas de campaña. Por ello, instó a los trabajadores a recuperar la vocación de servicio para limpiar y ordenar la imagen del municipio.
Finalmente, Resa destacó la necesidad de restablecer el diálogo con las autoridades de la provincia. Consideró que Plottier no puede avanzar de forma aislada y que requiere obras de infraestructura fundamentales. El trabajo articulado con el gobierno provincial será, según su visión, la clave para destrabar proyectos postergados.