La megaobra petrolera destinada a revolucionar la salida de hidrocarburos argentinos inició una fase decisiva en las aguas rionegrinas. El proyecto Vaca Muerta Oil Sur comenzó la logística offshore para conectar la costa con el mar.
Los trabajos operativos se concentran en el Puerto de San Antonio Este, punto clave para la recepción del equipamiento pesado. Desde allí se despliega la maquinaria especializada hacia la zona de maniobras en la terminal marítima.
La infraestructura conectará la planta terrestre de Punta Colorada con dos monoboyas de carga ubicadas mar adentro. Este tramo marino resulta indispensable para permitir la llegada y el llenado directo de grandes buques petroleros.
Para llevar a cabo la compleja tarea de ingeniería, desembarcaron en la provincia más de 700 caños de acero nacional. Los insumos cuentan con un recubrimiento especial de hormigón diseñado para garantizar la estabilidad del conducto submarino.
A las tareas se suma el buque factoría Seminole, embarcación técnica que tendrá un rol protagónico en la travesía. La nave asumirá las labores de soldadura continua y el tendido progresivo de la cañería sobre el lecho del océano.
El operativo incluye además una plataforma modular autoelevable con capacidad para sostener hasta 400 toneladas de peso. Dicha estructura brindará soporte técnico y seguridad operativa ante las exigentes condiciones del clima marítimo austral.
“El ducto submarino será el vínculo entre la terminal de Río Negro y las monoboyas desde las que se cargará el crudo en los buques”, destacaron fuentes vinculadas al proyecto estratégico. La meta principal reside en dinamizar la logística de exportación regional.
Este avance representa la consolidación de un corredor capaz de llevar la producción neuquina directamente al mercado internacional. Con la etapa costera iniciada, el país da un paso firme para liberar el potencial exportador del yacimiento.