El cuerpo del sargento Mario Héctor Salazar, de 41 años, fue hallado sin vida este lunes 28 de septiembre en las aguas del río Nahueve. El hallazgo conmocionó de inmediato a toda la provincia. El hombre se hallaba desaparecido desde el domingo tras volcar su kayak en el río Nahueve.
El trágico hecho ocurrió el domingo cerca de las 17 horas en el paraje Bella Vista. El efectivo navegaba en un kayak doble junto a su prima cuando la corriente provocó el vuelco. Mientras la mujer logró salir, Salazar fue arrastrado por la fuerza del agua.
Las tareas de rastrillaje se iniciaron inmediatamente y se extendieron hasta la noche del domingo. Durante esa primera etapa, los brigadistas ubicaron la embarcación a dos kilómetros. Poco después, localizaron el chaleco salvavidas a tres kilómetros del punto de inicio.
Las complicaciones climáticas dificultaron enormemente las tareas del personal de rescate desplegado. El comisario inspector Mariano Jara explicó que las recientes lluvias provocaron un aumento drástico en el caudal. Esta situación volvió la corriente extremadamente rápida y peligrosa para los equipos.
Los operativos se reanudaron a primera hora del lunes con un despliegue ampliado. La búsqueda abarcó ambas márgenes del río y varios kilómetros aguas arriba de la represa local. El trabajo coordinado permitió rastrear minuciosamente cada sector del cauce.
El hallazgo del cuerpo
Durante la mañana, las cuadrillas divisaron un cuerpo a cinco kilómetros de la pasarela inicial. Jara precisó que la víctima estaba “a unos 15-20 metros de la orilla” enganchada en un árbol. Un equipo especializado de buzos debió intervenir para concretar el rescate.
Horas más tarde se confirmó que los restos correspondían al sargento Mario Héctor Zalazar. El hombre, de 41 años, prestaba servicios en la División Tránsito de la localidad de Chos Malal. La noticia generó una fuerte conmoción en toda la provincia.
Desde la Policía del Neuquén expresaron su pesar por la pérdida del camarada. «Acompañamos a la familia de nuestro camarada y amigo ante tan irreparable pérdida», manifestaron institucionalmente. Diversas autoridades provinciales y comunidades educativas locales también enviaron sus condolencias a los allegados.
Los restos del sargento fueron velados en el barrio Uriburu de Chos Malal. Una multitudinaria caravana compuesta por familiares, vecinos y compañeros de la fuerza acompañó el cortejo fúnebre. La comunidad despidió con emotivo respeto al querido efectivo policial.