El Sindicato de Petróleo y Gas Privado de Río Negro, Neuquén y La Pampa lanzó una dura advertencia tras el impacto de las intensas lluvias en la región. El secretario general de la organización, Marcelo Rucci, encabezó una serie de asambleas informativas en la localidad de Centenario. El dirigente denunció condiciones extremas de trabajo en las áreas de desarrollo no convencional.
Las precipitaciones generaron anegamientos e inundaciones que afectaron el tránsito habitual hacia los yacimientos de Vaca Muerta. Como consecuencia de los destrozos en la red vial, numerosos operarios no pudieron realizar los relevos correspondientes. Esta complicación provocó que varios turnos se extendieran en el campo de manera desmedida.
Rucci señaló que las empresas no aseguraron la logística básica para sostener la permanencia de los trabajadores en las locaciones. Advirtió que se registraron jornadas laborales consecutivas que superaron con creces los límites normativos. La falta de asistencia incluyó demoras graves en la llegada de alimentos e insumos esenciales para las cuadrillas aisladas.
Frente a este escenario, exigió un cambio inmediato en las medidas de seguridad adoptadas por las operadoras. Remarcó que el gremio no permitirá que las firmas prioricen los volúmenes de extracción sobre la integridad de los operarios. La postura sindical busca evitar accidentes graves derivados de la fatiga acumulada en los puestos de trabajo.
El gremialista garantizó que las dotaciones cumplirán estrictamente el esquema horario de 12 horas estipulado en los convenios colectivos. En caso de no acordar esquemas de contingencia con las cámaras del sector, los trabajadores suspenderán las actividades extendidas. La medida afectará los diagramas de producción en las áreas comprometidas por el temporal.
Exigencia de obras y control de la jornada laboral
Asimismo, el líder de Los Petroleros Privados apuntó directamente contra las cámaras patronales para evitar excesos en el esfuerzo físico de la gente. “Nosotros no vamos a arriesgar la vida de nuestros compañeros trabajando 24, 36 horas, sin ninguna de las condiciones. Nosotros no vamos a contar muertos por el afán de las empresas de seguir produciendo”, enfatizó Rucci.
A la recarga horaria se sumó el colapso de los caminos de acceso principales a los bloques productivos. El desborde de los cañadones dejó intransitables las arterias clave que conectan Añelo y Rincón de los Sauces. Frente a este deterioro, la conducción sindical supeditó el ingreso a los yacimientos a la reparación inmediata de los trayectos.
En este sentido, el dirigente sindical lanzó una advertencia concreta sobre el inicio de medidas de fuerza en las cabeceras. “Los ingresos a los yacimientos por los accesos principales están totalmente deteriorados. Vamos a exigir que los caminos los arreglen porque, si no, nos vamos a quedar en la entrada y no vamos a entrar a trabajar”, advirtió.
Reclamo de asistencia para las comunidades afectadas
Por otra parte, solicitó el compromiso directo de las compañías con los municipios damnificados por el agua. Pidió poner a disposición maquinarias e infraestructura para colaborar con la reconstrucción de las localidades más golpeadas de la provincia. “Estamos pidiendo a las empresas de que colaboren con los pueblos que han sido devastados por esa tormenta”, sostuvo.
Finalmente, criticó la mirada exclusivamente financiera de las firmas hidrocarburíferas frente a los reclamos del personal. Cuestionó que los eventos del sector prioricen las inversiones económicas por sobre el desgaste cotidiano que realizan los operarios en los campos de extracción.