El sector comercial neuquino atraviesa un escenario crítico tras confirmarse el cese de operaciones de dos reconocidas firmas en la capital. El Centro de Empleados de Comercio (CEC) alertó sobre la inminente clausura del local de la cadena de electrodomésticos Megatone y la sucursal del supermercado Vea. Ambos episodios ponen en riesgo la estabilidad laboral de decenas de familias en la región.
En el caso de la tienda de electrodomésticos, la medida impacta de manera directa sobre un plantel de 11 trabajadores. Desde el gremio mercantil denunciaron que la compañía busca reducir los montos indemnizatorios del personal. Esta postura empresarial surge luego de registrarse una caída del 30 por ciento en los niveles de venta del sector.
Durante una audiencia en la Secretaría de Trabajo, la firma manifestó su intención de concretar recortes en las liquidaciones correspondientes. Sin embargo, desde el sindicato advirtieron que la empresa no presentó un procedimiento preventivo de crisis para justificar legalmente dicha quita. Las partes pasaron a un cuarto intermedio a la espera del apoderado legal de la compañía.
Por su parte, la cadena de supermercados Vea ratificó la clausura definitiva de su sucursal neuquina para el 31 de octubre. Esta decisión deja en situación de vulnerabilidad laboral a 22 empleados que se desempeñan en el establecimiento. La firma aún no envió la documentación fehaciente ni las planillas para verificar las obligaciones contractuales.
El titular del CEC, Ramón Fernández, expresó su inquietud por el impacto social que generan estos desahucios en la capital. El dirigente remarcó que las medidas afectan a trabajadores con antigüedades que van desde uno hasta 20 años de servicio. “De golpe y porrazo te quedás sin empleo”, manifestó el secretario general al evaluar las consecuencias del repliegue empresarial.
Retracción del consumo y estructura de costos
Respecto a la tienda de tecnología, el gremio atribuyó el cierre a la combinación de menores ventas y elevados costos operativos. La firma comercializa marcas secundarias y no realiza compras directas, lo que achica sus márgenes de ganancia. Esta ecuación financiera impidió sostener el funcionamiento del salón de venta al público.
En paralelo, la clausura del supermercado acentúa la pérdida de puestos de trabajo formales en la actividad comercial regional. Desde la organización sindical remarcaron que el empleo no registrado en el rubro ya supera el 60 por ciento provincial.
Cuidar los derechos laborales ante los despidos
Frente a este panorama, el sindicato mantiene como prioridad evitar la pérdida de los puestos de trabajo. Las gestiones buscan explorar alternativas de continuidad o reubicación antes del plazo fijado por las multinacionales.
Si los cierres quedan ratificados, el gremio exigirá el cumplimiento estricto de la normativa laboral vigente. La entidad supervisará las indemnizaciones completas para garantizar el resguardo de las familias afectadas.