La Asociación de Trabajadores del Estado de Neuquén cuestionó con firmeza la política institucional del Ejecutivo provincial. El gremio denunció públicamente la habilitación de nuevas estructuras jerárquicas en diversas dependencias públicas. Según el gremio, los nombramientos recientes contradicen el discurso oficial de austeridad y optimización del gasto público.
El reclamo gremial se formalizó a través de un documento que detalla el organigrama objetado. La protesta hace hincapié en la proliferación de Direcciones Provinciales, Generales y puestos denominados “Asistente”. La Subsecretaría de Turismo figura entre los organismos más expuestos por este tipo de designaciones.
El sindicato remarcó que las designaciones se implementaron sin cumplir con los pasos administrativos regulares. El comunicado asegura que los puestos no pasaron por instancias de “concursos, evaluaciones o llamados a inscripción” institucionales. Esta modalidad anula los mecanismos de selección previstos originalmente para la función pública de la provincia.
Los representantes de los trabajadores señalaron que la medida impacta directamente sobre el personal permanente. El texto gremial advierte que estas decisiones políticas clausuran las opciones de crecimiento para los agentes con mayor antigüedad. La conducción sindical argumenta que la medida posterga a empleados con vasta trayectoria y capacitación técnica.
La organización trabajadora expuso una marcada disparidad salarial en los escalafones analizados. El documento afirma que las nuevas autoridades perciben remuneraciones que duplican los ingresos del personal bajo convenio. Sin embargo, las tareas operativas esenciales siguen bajo la órbita exclusiva de las categorías de base.
El eje de la confrontación se trasladó al esquema organizativo del poder estatal. La conducción gremial calificó las nuevas dependencias como “estructuras paralelas” y “cargos inventados” con fines estrictamente políticos.
Hasta el momento, las autoridades gubernamentales no han emitido declaraciones institucionales para replicar la acusación. El silencio oficial mantiene la expectativa en torno a la justificación de los esquemas jerárquicos creados. La denuncia sindical introdujo un elemento de fricción en la relación con las bases estatales.
La polémica reactiva una discusión de fondo sobre la estructura burocrática del Estado neuquino. El escenario actual expone la tensión existente entre los nombramientos políticos y la profesionalización del empleo público. La resolución de este conflicto definirá los criterios de ascenso en la administración general.