Un nuevo operativo de control vehicular en la capital neuquina derivó en una situación tan peligrosa como insólita. Durante la madrugada, agentes de la Agencia Nacional de Seguridad Vial interceptaron a un conductor de 47 años sobre la Ruta Provincial 7. El hombre presentaba signos evidentes de ebriedad, lo que motivó la intervención inmediata de las autoridades presentes en el lugar.
Al ser consultado por los inspectores, el automovilista intentó justificar su conducta mientras las cámaras de seguridad registraban el momento. “Me equivoqué, no debí hacer estas cosas”, admitió el infractor durante el procedimiento. Sin embargo, a pesar de su aparente arrepentimiento, el resultado del test de alcoholemia reveló una cifra alarmante de 1,76 gramos de alcohol por litro de sangre.
La situación se volvió aún más extraña cuando el conductor alegó encontrarse en perfectas condiciones para circular. “Estoy consciente, tengo mis cinco sentidos y estoy bien”, aseguró el hombre frente al dispositivo de medición. Estas declaraciones contrastaron fuertemente con la realidad física de una persona que supera ampliamente los límites permitidos de consumo para la conducción.
Como respuesta inmediata a la falta, el personal de la ANSV procedió a retener tanto el vehículo como la licencia de conducir del involucrado. Además de la inhabilitación para manejar, el ciudadano deberá enfrentar una sanción económica sumamente severa. Se estima que la multa por esta infracción particular podría escalar hasta los 7.200.000 pesos, según la normativa vigente.
Desde el organismo nacional emitieron un comunicado para recordar que el alcohol reduce drásticamente los reflejos y la agudeza visual. “El consumo de alcohol al volante genera una falsa sensación de seguridad y desinhibición”, explicaron las autoridades. Esta percepción errónea por parte de los conductores es, precisamente, lo que incrementa de forma exponencial el riesgo de sufrir siniestros viales fatales.
La preocupación oficial se sustenta en estadísticas recientes que muestran una tendencia negativa en la región. Pocos días antes, en la localidad de Centenario, un control similar detectó un caso extremo de 2,68 g/l de alcohol en sangre. Estos operativos diarios buscan mitigar la siniestralidad y fomentar una cultura de conducción responsable que parece debilitarse en las rutas locales.
Finalmente, los patrullajes preventivos continuarán de manera exhaustiva en diferentes puntos estratégicos de la provincia. La presencia constante de inspectores y policías tiene como objetivo principal concientizar a la población sobre los riesgos de manejar bajo efectos de sustancias. La rigurosidad de las penas busca desalentar conductas negligentes que ponen en peligro la vida de todos los usuarios de la vía pública.