La ciudad de Centenario fue escenario de un despliegue policial cinematográfico. El Ministerio Público Fiscal y la Policía de Neuquén ejecutaron dieciocho allanamientos simultáneos en diversos sectores estratégicos. La intención principal de las autoridades era desarticular lo que definieron como puntos críticos de venta de estupefacientes.
El recuento final de los elementos incautados arrojó resultados significativos para la causa judicial. Los uniformados secuestraron 160 gramos de cocaína y casi medio kilo de marihuana compactada. También hallaron sustancias de corte, cinco balanzas de precisión y más de dos millones de pesos en efectivo. Estos componentes refuerzan la hipótesis de una red de comercialización activa en la zona.
En el interior de los inmuebles se encontraron tres armas de fuego con sus respectivas municiones. El personal policial también incautó 21 teléfonos celulares que serán analizados minuciosamente por los peritos tecnológicos. Cuadernos con anotaciones detalladas sobre las ventas diarias completaron el cuadro probatorio recogido por los investigadores. Estos documentos son considerados piezas clave para entender la logística del grupo.
El operativo se extendió por más de tres horas en zonas residenciales específicas. Entre los lugares intervenidos se encuentran los barrios 130 Viviendas, Vista Hermosa y Graciani. Las fuerzas de seguridad actuaron bajo las órdenes directas de las fiscalías de Narcocriminalidad y Actuación Genérica. La jueza de garantías Carina Álvarez otorgó las autorizaciones legales correspondientes para cada ingreso.
El procedimiento culminó con la demora de tres hombres mayores de edad. Actualmente, los sospechosos permanecen bajo custodia a la espera de las audiencias pertinentes. La fiscalía definirá en las próximas horas la formulación de cargos específica para cada uno de los involucrados. Se espera que los peritajes sobre los teléfonos aporten nuevos nombres a la estructura criminal investigada.
Las autoridades señalaron que estos sectores estaban bajo la lupa por diversos delitos conexos. Además del comercio de sustancias prohibidas, se investigan reiterados hechos de violencia urbana. Muchos de estos incidentes están vinculados estrechamente al uso ilegal de armas de fuego entre bandas. Por ello, la búsqueda de armamento fue una prioridad absoluta durante la inspección de las viviendas.
Varios funcionarios de alto rango supervisaron las tareas en el terreno de manera personal. El fiscal general José Gerez encabezó la comitiva junto a los fiscales jefes Agustín García y Mauricio Zabala. También participó activamente Mariana Querejeta, coordinadora del área especializada en delitos de narcotráfico. El trabajo conjunto buscó garantizar la eficiencia en la recolección de pruebas materiales.