El conflicto laboral en Centenario escaló este martes con fuertes críticas dirigidas directamente a la figura del intendente Esteban Cimolai. Desde la Asociación de Trabajadores del Estado (ATE) denunciaron que el jefe comunal se mantiene alejado de la gestión cotidiana y del diálogo con los empleados. El secretario general de la Zona Este, Ricardo Tabia, fue el encargado de visibilizar el malestar por la falta de conducción política en medio de las medidas de fuerza.
Las declaraciones del dirigente gremial reflejaron una profunda decepción con el Ejecutivo local tras varios intentos fallidos de acercamiento. El sindicato sostiene que la falta de presencia del mandatario en el edificio municipal es una constante que impide destrabar los reclamos sectoriales. Ante la carencia de interlocutores con poder de decisión, las protestas se profundizaron en áreas críticas como Tránsito, Bromatología y Saneamiento, afectando los servicios urbanos.
Tabia no ahorró calificativos para describir la situación institucional que atraviesa la localidad durante la actual administración. “Centenario parece que no tiene intendente, no lo encontramos nunca en la municipalidad, eso es preocupante”, disparó el referente de ATE. Según el gremio, esta ausencia de liderazgo se traduce en una desatención total de los derechos establecidos en el Estatuto Municipal vigente.
El sindicato vinculó la supuesta “desaparición” del intendente con el estado crítico de las herramientas y los vehículos municipales. Aseguran que la falta de gestión ha derivado en condiciones laborales precarias e incluso peligrosas para los operarios de calle. En ese sentido, las críticas se centraron en que la máxima autoridad no garantiza los recursos mínimos para que el personal pueda cumplir con sus tareas obligatorias.
Al detallar la situación de los trabajadores en las asambleas, Tabia enfatizó el desamparo que sienten frente a la desidia oficial. “Hoy vemos a compañeros que no tienen herramientas para desarrollar su actividad”, sentenció el dirigente frente a sus representados. El gremio remarcó que mientras el intendente no aparece, los empleados deben lidiar con móviles en mal estado, cubiertas lisas y motores con pérdidas constantes de aceite.
Finalmente, ATE advirtió que la postura de Cimolai de evitar el contacto directo con el sindicato solo logrará extender la parálisis administrativa. La falta de respuestas motivó que el plan de lucha se traslade a las calles con movilizaciones hacia el casco céntrico. El gremio adelantó que, si no hay una convocatoria formal del mandatario, el conflicto por mejores condiciones de trabajo se trasladará a otras reparticiones.