Una multitudinaria manifestación paralizó hoy el centro de la ciudad de Neuquén. Los gremios estatales marcharon en contra del proyecto que reduce las regalías por la explotación de GNL. Cerca de 25 mil personas llegaron a la legislatura provincial para expresar su rechazo al acuerdo entre la provincia e YPF.
El tratamiento legislativo generó fuertes cruces previos entre las partes. Los diputados modificaron los horarios de la sesión bajo argumentos de seguridad ciudadana. La oposición sindical denunció una maniobra para eludir el debate abierto.
Representantes de diversos gremios expusieron sus discursos ante la multitud. El cierre de la jornada estuvo a cargo del secretario general de ATE, Carlos Quintriqueo. El referente gremial destacó la unidad del arco sindical en esta coyuntura.
“Los diputados cambiaron el horario de sesión queriendo hacer creer que íbamos a hacer disturbios”, cuestionó con dureza Quintriqueo frente al palacio legislativo. El líder sindical criticó la falta de diálogo de los legisladores oficialistas.
El dirigente advirtió sobre el impacto financiero en las localidades del interior. Aseguró que la merma de recursos afectará directamente el pago de los salarios municipales. Muchos de esos sueldos actuales ni siquiera alcanzan el millón de pesos.
La paritaria venidera también formó parte de los reclamos centrales del día. Los gremios exigirán una recomposición salarial profunda basada en el índice de precios al consumidor. Consideran injusto que se beneficien corporaciones mientras los trabajadores pierden poder adquisitivo.
La educación pública sumó su voz de alerta ante el ajuste proyectado. La Secretaria Adjunta de ATEN, Cintia Galetto, aportó un crudo análisis sobre la situación actual y se preguntó: “¿Cuál es el precio social que vamos a pagar con semejante rebaja?”.