La Legislatura de Neuquén aprobó formalmente el convenio entre el gobierno provincial e YPF para potenciar el gas natural licuado. Desde el oficialismo, aseguran que este histórico acuerdo estratégico garantiza estabilidad fiscal de largo plazo y un esquema flexible de regalías comerciales para extraer eficientemente los valiosos recursos alojados en Vaca Muerta de Neuquén.
El oficialismo alcanzó una contundente victoria política en el recinto legislativo provincial. Tras registrar veintisiete votos positivos frente a ocho negativos, la administración gubernamental logró superar con éxito el descontento manifestado por la oposición y múltiples agrupaciones sindicales de trabajadores locales.
La sanción definitiva de la ley consolida un avance fundamental para el ambicioso plan hidrocarburífero denominado Argentina LNG. La compañía petrolera dispone ahora de veinticuatro meses de plazo para ratificar la Decisión Final de Inversión y sostener las ventajosas condiciones impositivas acordadas con la misma provincia patagónica.
La normativa implementa un inédito régimen de regalías móviles basado en la rentabilidad del mercado energético global. Los porcentajes aplicados fluctuarán entre el siete coma cinco y el doce por ciento, tomando como referencia directa los valores internacionales que son fijados por el reconocido indicador de precios JKM.
El acuerdo asegura importantes beneficios impositivos por tres décadas para resguardar el flujo de inversiones necesarias. El marco legal incluye la exención total de Ingresos Brutos sobre las exportaciones y añade un fondo complementario destinado a obras de infraestructura por ciento setenta y cinco millones de dólares norteamericanos totales.
El diputado oficialista Francisco Lépore ponderó la estrategia adoptada por las autoridades provinciales durante el extenso debate legislativo. El legislador remarcó con firmeza la proyección económica de la medida al afirmar con convicción que se está discutiendo si la región “está en condiciones de venderle su gas al mundo exterior”.
En las bancadas opositoras surgieron fuertes críticas por la masiva flexibilización de tributos otorgada a las corporaciones operantes. Desde los sectores de izquierda, el parlamentario Andrés Blanco repudió el resultado de la sesión parlamentaria calificando el convenio aprobado como un peligroso e inaceptable “pacto de entrega” de recursos públicos.
Paralelamente, los gremios estatales marcharon masivamente en los alrededores del edificio gubernamental en señal de activa protesta social. El dirigente Carlos Quintriqueo lanzó una dura advertencia sobre las próximas negociaciones salariales al señalar de forma directa que “si están regalando los recursos, vamos por la billetera del Estado provincial neuquino”.