El gobierno de Neuquén convocó formalmente a los gremios estatales para discutir los salarios del segundo semestre de 2026. La medida busca destrabar la negociación paritaria tras el pedido expreso realizado por los sindicatos durante los últimos días. Las reuniones se llevarán a cabo en la Casa de Gobierno el próximo lunes 13 de julio.
El cronograma de encuentros fue definido con horarios específicos para cada sector en la sede gubernamental. ATE será el primero en ser recibido a las 9.30, seguido por UNAVP a las 14 y finalmente UPCN a las 16.
Las misivas oficiales fueron firmadas por el ministro de Gobierno, Mujeres y Derechos Humanos, Jorge Tobares. Esta convocatoria responde directamente a la solicitud presentada por el sector gremial ante las carteras de Hacienda y Gobierno. El llamado se ajusta, además, a lo estipulado en el acta salarial vigente desde diciembre de 2025.
ATE llega a este encuentro con pretensiones que van mucho más allá del simple seguimiento del IPC. El secretario general del gremio, Carlos Quintriqueo, dejó clara su postura ante los medios locales en las últimas horas. “Durante dos años contribuimos a la paz social. Ahora es momento de cosechar”, sentenció el dirigente sindical.
El planteo gremial busca una compensación histórica por el deterioro salarial acumulado en los últimos dos años. El costo de vida en la provincia castiga de forma diferencial a los trabajadores estatales. Los alquileres y los servicios básicos en Neuquén superan significativamente los valores promedio del resto del territorio nacional.
El escenario provincial actual presenta condiciones favorables para las demandas de los trabajadores. Neuquén atraviesa una etapa de desendeudamiento y crecimiento exponencial gracias al impulso de los proyectos energéticos y el megaproyecto de GNL. Quintriqueo se mostró tajante sobre la disponibilidad de recursos al afirmar simplemente que “plata hay” en las arcas del Estado.
Por otro lado, la situación del gremio docente ATEN es distinta tras haber cerrado un acuerdo anualizado. Al pactar una compensación no remunerativa de 350.000 pesos y un ajuste por inflación, el sector no fue llamado a esta instancia específica. Su realidad contractual representa un caso aparte en el actual mapa gremial.
Sin embargo, persiste el riesgo de un efecto dominó si ATE logra concretar una propuesta superadora. En el ambiente sindical neuquino, cualquier avance conseguido por un sector se transforma rápidamente en el nuevo piso de negociación para el resto. La reunión del 13 de julio será definitoria para el clima laboral de la provincia.