El secretario general del sindicato petrolero, Marcelo Rucci, lideró este viernes la apertura de una sede operativa de su espacio político, Fuerza Neuquina y Federal. El evento se realizó en el barrio René Favaloro ante más de 800 personas. El acto sirvió para demostrar el poder de convocatoria del dirigente en un territorio clave para la industria energética regional.
Durante su discurso, el referente recordó los desafíos enfrentados en la gestión local de la ciudad. Rucci destacó que lograron transformar una administración en crisis mediante el trabajo conjunto con la comunidad. “Recibimos un municipio endeudado, destrozado, y lo sacamos adelante entre todos”, enfatizó al repasar la ejecución de más de 130 obras públicas en la localidad.
El dirigente subrayó la importancia de la autonomía política y cuestionó la injerencia de actores externos en la toma de decisiones locales. En este sentido, defendió que la conducción del destino regional debe permanecer en manos de quienes habitan el suelo neuquino. «Rincón tiene que ser manejado por los rinconenses», remarcó ante los trabajadores y familias presentes en la inauguración.
Rucci también hizo hincapié en la necesidad de que la clase obrera acceda a cargos representativos en el Estado. Para el líder gremial, es fundamental que las bancas legislativas sean ocupadas por personas con experiencia en el esfuerzo diario. Según sus palabras, aquellos que conocen la realidad del trabajo cotidiano son quienes deben legislar y decidir en los concejos.
Mensaje a los jóvenes
Respecto a las nuevas generaciones, el secretario general instó a los jóvenes a tomar un rol protagónico inmediato en la política. Rechazó la idea de verlos simplemente como una promesa a largo plazo. «Los jóvenes no son el futuro, son el presente. Tienen que involucrarse ahora», afirmó el titular de Fuerza Neuquina y Federal durante el cierre del encuentro.
Finalmente, el referente analizó con dureza la coyuntura económica que atraviesa el país y la pérdida de poder adquisitivo de los ciudadanos. Apeló a la memoria histórica de lucha de la comunidad para enfrentar los desafíos actuales. “En el país de la vaca hoy estamos comiendo burro”, sentenció Rucci al concluir su intervención en la flamante base operativa.