Los residentes del Casco Viejo de Centenario alzaron su voz frente a los constantes episodios de descontrol nocturno que afecta a ese sector de la ciudad. La problemática altera el descanso de las familias del sector durante varias jornadas consecutivas cada semana.
El punto neurálgico de los disturbios se ubica sobre la avenida Belgrano y sus arterias aledañas. En ese sector, grupos de jóvenes forman aglomeraciones permanentes con automóviles y motocicletas durante la madrugada.
Una vecina damnificada del barrio, visibilizó la grave situación mediante registros audiovisuales grabados desde su vivienda. La mujer decidió exponer la inacción oficial ante el deterioro progresivo de su calidad de vida.
“Prácticamente de jueves a domingo es algo de todas las noches”, afirmó la damnificada en declaraciones radiales. La denunciante detalló las severas dificultades diarias que enfrenta su núcleo familiar para conciliar el sueño.
Los encuentros informales incluyen maniobras peligrosas con vehículos menores y equipos musicales operando a volúmenes extremos. La denunciante aclaró explícitamente que los comercios gastronómicos del lugar no generan los desmanes denunciados.
“El problema no son los bares. El problema es la gente inadaptada que se estaciona al costado de la avenida Belgrano y les forman un boliche al aire libre prácticamente”, sostuvo Eliana.
La interrupción constante del sueño perjudica a los integrantes más jóvenes del hogar. Los estudiantes sufren secuelas directas en su rendimiento escolar por las prolongadas vigilias forzadas por el entorno.
Impacto directo en la salud y rutina familiar
“Yo me acuesto a las 10 y media, 11, y a las 2, a veces antes, me despierto por ellos. Me tengo que levantar a las 6 y media de la mañana”, relató la vecina sobre sus exigentes jornadas.
“Estamos a la deriva de nadie”, manifestó la denunciante al describir el profundo estado de abandono institucional. Los frentistas demandan controles permanentes y respuestas efectivas a las áreas municipales e inspecciones policiales para recuperar la convivencia pacífica.