La comunidad educativa del CPEM 103 se encuentra en estado de alerta máxima tras un violento asalto ocurrido en las cercanías del edificio. Una auxiliar de servicio fue brutalmente agredida al finalizar su jornada laboral en el sector de Confluencia Rural. Este lamentable episodio reavivó las quejas por la desprotección que sufren trabajadores y alumnos durante el turno nocturno.
El ataque se produjo el lunes por la noche, cuando la mujer se retiraba del establecimiento debido a un malestar físico. A escasos metros del colegio, un delincuente la abordó de manera sorpresiva con la intención de sustraerle sus pertenencias personales. La resistencia de la víctima desencadenó una secuencia de violencia física que alarmó a todo el barrio.
La directora de la institución, Marina Rodríguez, brindó detalles sobre la saña utilizada por el delincuente durante el forcejeo. “Le decía que si no se lo daba la iba a matar. Como ella no se lo entregó, la arrastró por el piso, encontró una piedra y le pegó numerosas veces en la cabeza”, relató la docente. Los gritos de auxilio fueron fundamentales para evitar una tragedia mayor en plena vía pública.
Varios vecinos acudieron al rescate de la trabajadora, logrando que el agresor se diera a la fuga sin ser identificado plenamente. La víctima sufrió heridas cortantes en el rostro, contusiones craneales y diversas escoriaciones producto del arrastre sobre el suelo. A pesar del estado crítico de la mujer, los presentes denunciaron una demora excesiva en la llegada de las fuerzas policiales y de salud.
La auxiliar debió ser internada en el Policlínico Neuquén para recibir cuidados intensivos y estudios neurológicos preventivos. Rcibió el alta médica al día siguiente, aunque el trauma psicológico persiste tanto en ella como en sus colegas. Actualmente, la dirección de la escuela acompaña a la damnificada en los trámites legales correspondientes ante las autoridades de la Comisaría 19.
Abandono
La conducción del colegio manifestó que este hecho es el reflejo de un abandono sistemático en los barrios más alejados de la ciudad. “El contexto de Confluencia Rural es terrible. Hay una desidia y un abandono por parte de la Policía que se ha corrido de su rol de brindar seguridad”, sentenció Rodríguez. El reclamo apunta a la falta de patrullajes preventivos en los horarios de salida escolar.
La institución analiza ahora los pasos a seguir para garantizar la integridad de quienes asisten al establecimiento educativo. Padres y docentes exigen medidas urgentes de iluminación y vigilancia para evitar que estos hechos se repitan en el futuro cercano. Mientras tanto, el caso permanece bajo investigación sin que existan sospechosos detenidos por la agresión y el intento de robo.